Mar 12, 2015 - Catas, Degustaciones    No hay comentarios

Wine Experience en Grand Cru

Inauguramos un nuevo ciclo de catas todos los días para descubrir los mejores vinos y bodegas de la Argentina. Una experiencia para disfrutar con todos los sentidos.

Este mes sumamos una propuesta dinámica y atractiva en nuestro espacio de Rodríguez Peña 1886 para que puedas degustar vinos argentinos de nuestra colección acompañados por unas ricas tablas de quesos. De lunes a viernes, de 18:00 a 19:30, ofrecemos catas guiadas por nuestro sommelier, Guilhem, un francés apasionado quién, con mucha dedicación, te sugiere cómo iniciarte en el arte de la degustación.

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Hay diversas opciones y los temas cambian todos los días, desde los mejores Malbec de la Argentina, los vinos no tradicionales, las novedades y etiquetas más originales, los blends y los vinos de terroir, entre una amplia gama de combinaciones.  Al finalizar la degustación contarán con un descuento especial para la compra de vinos .

Las degustaciones son ideales para disfrutar con amigos, en pareja, para turistas y amantes de los buenos vinos. Solo con reservas. Para más información comunicarse al 4816-3975/2223 o por mail info@grandcru.com.ar

Rodríguez Peña 1886  –   Recoleta  –  Ciudad Autónoma de Buenos Aires

www.grandcru.com.ar

 

Henri Bourgeois en Grand Cru

VAL DE LOIRE

Al norte de Bordeaux, esta región se caracteriza por producir los mejores y más complejos Sauvignon Blanc del mundo, como Sancerre y Poully-Fumé. Son vinos secos, muy aromáticos, herbáceos y refrescantes. También se producen muy buenos tintos de la variedad Cabernet Franc.

Henri Bourgeois

En la región de Pouilly-Fumé sobresalen los blancos de Henri Bourgeois, elaborados con cuidadosas selecciones de las mejores uvas de la región. Sus viñedos se emplazan en las mejores laderas de Sancerre y Pouilly Fumé. La familia Henri Bourgeois lleva diez generaciones en la producción vitícola y un minucioso trabajo para lograr vinos de excelente calidad y prestigio internacional. La finca está situada en el famoso pueblo de Chavignol, reconocido por sus vinos y por el queso de cabra, el “Crottin de Chavignol”.

Los vinos de la bodega

Sus Sauvignon Blanc son excepcionales, representan la tipicidad varietal de la región y las mejores cualidades de Valle de Loira. Entre sus exponentes, destacamos Sancerre Les Baronnes Blanc 2011, un vino complejo, fresco, muy aromático; Sancerre Le MD 2011, que seduce por su gran personalidad y, si hay algo para remarcar es que gana complejidad con la guarda. Y también vale la pena descubrir la elegancia del Poully Fumé 2011 muy fresco y persistente, que va de maravillas con pescados, mariscos, queso de cabra y platos elaborados con carnes blancas.

A prepararse para disfrutar del verano con estos típicos Sauvignon Blanc franceses que invitan a compartir una copa en los días más cálidos de la temporada.

Gevrey Chambertin con el prestigio de los Grands Crus

A pocos kilómetros de la ciudad de Dijon, se encuentra Gevrey Chambertin, un pueblito de menos de 3000 habitantes con un viñedo de apenas unas 300 hectáreas, donde se producen 9 de los 33 Grands Crus de La Bourgogne, lo que lo convierte en una de las zonas de mayor prestigio de la región, e incluso del mundo.

 

Todos los vinos tintos son elaborados a partir de Pinot Noir, que en este terruño particular, produce generalmente vinos de mayor concentación, cuerpo y firmeza que en el resto de la Bourgogne, con gran potencial de guarda. Es conocido como el vino de Napoleón Bonaparte, pues además del Champagne, este era el vino favorito del emperador.

El vino recomendado de la semana, es el Gevrey Chambertin 2011 de Bouchard Pére et Fils, un excelente representante de la denominación. De color cereza brillante, una nariz llena de frutillas y frambuesas dulces, acompañadas por delicadas notas de grafito y los aromas terrosos y complejos típicos de su terroir de procedencia. En boca es fresco, de textura sedosa, complejo y de largo final, ideal para acompañar platos delicados a base de cordero, o un cremoso risotto de hongos.

Champagne: toda la magia de la Maison Bollinger

Champagne es una de las regiones vitivinícolas más importantes del mundo y, sin duda, una de las más bellas. La mayor parte de las “Maisons” se encuentran en las ciudades de Reims y Epernay, en esta última, hay inclusive una avenida entera –L’Avenue du Champagne– bordeada de casas de culto como Moët et Chandon, Mercier y Pol Roger, entre muchas más. Sin embargo, en Ay, un pueblito minúsculo a sólo 4 kilómetros de Epernay, existen casas famosas como Deutz, Ayala, Gosset y Bollinger. Tuve el placer de visitar Bollinger y su mágico entorno y hay mucho por compartir de esta experiencia. Bollinger y su historia Bollinger, originalmente Renaudin Bollinger hasta 1960, es una de las más prestigiosas casas de Champagne, su estilo logró conquistar a la Corte británica –desde hace un siglo es su Champagne oficial– y fue elegido en las películas de James Bond. Aunque fue fundada en 1829, sus raíces se remontan a 1585, cuando las tierras fueron adquiridas por una de las familias creadores de la marca. En la actualidad, es una de las pocas casas de Champagne que aún son independientes y se manejan como negocio familiar. Las 164 hectáreas de viñedos propios que tiene Bollinger están distribuidas por toda la región de Champagne, y muchas de sus parcelas son Grands Crus de la montagne de Reims, (una zona codiciada y que produce las mejores uvas) lo que se ve reflejado en la calidad de sus vinos. La variedad predominante en los viñedos de Bollinger es la Pinot Noir, pero también hay Chardonnay y Pinot Meunier como lo estipula la denominación de origen, además de algunas rarezas y cepas antiguas, por ahora en experimentación.

La viña, el origen de un gran vino

Quizás lo más llamativo de Bollinger, sean un par de parcelas ubicadas en frente y atrás de la mansión principal. Terres Chaudes y Saint Jacques en Ay son casi los únicos viñedos de Europa que resistieron a la philoxera (parásito que destruyó gran parte del viñedo europeo) y que no tienen injerto americano. Estas dos parcelas suman menos de una hectárea entre las dos, 100% plantadas con Pinot Noir, y en una forma muy antigua que hoy prácticamente no se utiliza, y producen rendimientos mínimos. Los años en que la cosecha es excepcional, de estas parcelas se produce la Cuvée Prestige de la Maison, que se llama Vieilles Vignes Françaises (viejas viñas francesas) y que es, de lejos, el mejor Champagne que probé en mi vida.

 

Momentos excepcionales

Además, probamos Bollinger Special Cuvée, el non millesimé de la casa, de Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier, que lleva en su mezcla vinos de reserva de más de 15 años, que le otorgan gran complejidad y estructura. En la cata también estuvieron presentes Bollinger Rosé, La Grand Année 2004, que sólo se produce en las mejores cosechas y ostenta una elegancia solo comparable con el Bollinger R.D. Que quiere decir “recement dégorgé” o recientemente degollado, es el mismo vino que la Grande Année, pero en vez de cinco, pasa ocho años sobre sus lías, todo un lujo en la nariz y en el paladar. Para entender por qué Bollinger es tan especial, basta con recorrer sus varios kilómetros de cavas subterráneas, cubiertas de moho y hongos, llenos de millones de botellas que aguardan pacientemente su momento de ser ensambladas para dar vida a los lujosos caldos de la casa, un lugar donde parece que el tiempo se detuvo hace 200 años. ¡Qué increíble ver al último tonelero de Champagne! Cultor de un gran oficio, que trabaja para Bollinger reparando barricas muy viejas donde se crían los vinos base, para aprovechar la porosidad de la madera vieja sin que esta le aporte gusto al vino y preservar los aromas primarios.

La calidad como única premisa

Los champagnes de Bollinger, desde el Special Cuvée hasta Vieilles Vignes, se distinguen por su elegancia, su equilibrio y complejidad, producto de la mezcla de los mejores Terroirs, la mezcla de la tecnología con la tradición, los largos periodos de crianza, mucho más largos que los que exige la denominación y, sobre todo, la incansable búsqueda de la calidad. En Champagne hay cientos de productores, y en tipicidades y calidades es posible encontrar de todo, desde los más modestos, pasando por los exóticos y los modernos, hasta llegar a las grandes marcas de lujo que se conocen en todo el mundo. A mi parecer, Bollinger es especial, aún dentro de un mundo que ya de por sí lo es bastante, pues combina en perfecto equilibrio el pasado y la tradición, con la tecnología y el futuro. Todo un placer visitar su casa y aprender un poco más de un mundo tan fascinante como es el del Champagne, esa bebida mágica que a todos encanta, y que es el mejor símbolo de la celebración, el lujo y el placer. Agradezco a Christian Dennis, de Bollinger, por el gran conocimiento y la pasión con que nos guió a través de una visita inolvidable.

Por David Fonseca, sommelier.

Bordeaux, cuna de los grandes vinos franceses

 Bordeaux, en la región de Aquitaine, al suroeste de Francia, es la segunda región productora de vinos del país (sólo por detrás del Languedoc, productora de vinos  de consumo masivol). Junto a la Bourgogne y Champagne, es la más afamada del mundo vitivinícola. De sus viñedos –aproximadamente 120.000 hectáreas– provienen muchos de los más grandes vinos del mundo. 

 Hablar del vino de Bordeaux es hablar de tradición, los bordeleses fueron los pioneros en clasificar sus vinos con Denominaciones de Origen (AOC por sus siglas en francés). Francia y Bordeaux especialmente, tiene el sistema más complejo de denominación de origen que busca proteger el terroir, la tradición, los métodos de elaboración y especialmente la calidad del vino.

Bordeaux produce todo tipo de vinos, de todas las calidades y todos los precios, desde vinos de mesa hasta los Grand Crus. Se producen vinos tranquilos blancos, tintos, rosados, dulces y hasta espumantes como el Crémant de Bordeaux.

A diferencia de Bourgogne, Bordeaux, siempre ha defendido el concepto de “Assemblage“, corte o blend de diferentes cepas. Los tintos se elaboran con una mezcla de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot y varían según la región, pero también se utilizan otras cepas en menor proporción como Petit Verdot y Malbec. Los blancos, tanto dulces como secos, se elaboran a partir de Sauvignon Blanc y Semillón.

 Hoy existen 57 AOC entre todas las subregiones, entre ellas, las más famosas son Margaux, Saint Julien, Saint Estèphe y Pauillac, en el Haut Médoc, en la orilla izquierda de la Gironde, el río que atraviesa la región, desde unos kilómetros antes donde se unen sus principales afluentes, el Garonne y La Dordogne.

 Del Haut Médoc vienen cuatro de los cinco Grand Crus Classées de Bordeaux, clasificados en 1855. Estos son: Château Margaux, Château Mouton Rothschild, Château Latour y Château Lafite Rothschild, que se encuentran sin duda entre los mejores vinos del planeta. En la margen izquierda del río, la Cabernet Sauvignon es la cepa que compone el mayor porcentaje de los cortes, son vinos potentes, concentrados, con aromas a cuero, chocolate y especias, mientras que del lado derecho, prima el Merlot, produciendo vinos más sutiles, frutados y elegantes, con notas a cassis y regaliz. De este lado del Garonne, las regiones más importantes son Saint Emilion y Pomerol, cuna de otros de los grandes vinos como Château Cheval Blanc y Château Petrus respectivamente.

 Al sur de la ciudad, al margen de la Dordogne, están las AOC Graves y Pessac Léognan, donde también se producen vinos muy famosos, entre ellos muchos blancos secos, y en Pessac se encuentra Château Haut Brion, el quinto Grand Cru, con dos etiquetas, una de tinto y una de blanco y su segunda marca.

Finalmente, de postre, pegada a la AOC Graves, esta la AOC Sauternes, de donde vienen los vinos dulces más famosos de la tierra, son siempre blancos,  de uvas botritizadas, es decir con podredumbre noble,  método por el cual las uvas concentran azúcar y pierden humedad, para lograr un vino con mucho azúcar residual, de color dorado y una nariz llena de miel, cítricos y flores secas que evoluciona muy bien a lo largo de los años. De ahí el mítico Château d’Yquem, máximo exponente de esta región.

 Bordeaux es una región mágica,  sus suaves colinas cubiertas de viñedos, sus pueblitos medievales, los Chateaux  lado y lado de los caminos y sus incomparables vinos. Su tradición centenaria ha servido de inspiración a miles de enólogos de todo el mundo, que han querido replicar la elegancia, complejidad y potencial de guarda de sus grandes vinos en todos los rincones del planeta.

 Cada día son mejores los vinos que se producen en todo el mundo, y hay millones de vinos excelentes por todas partes, pero el Viejo Mundo nunca dejará de ser el lugar donde empezó todo, y Bordeaux siempre será Bordeaux, la capital mundial del vino.

Vinexpo 2013

 

La semana pasada tuvo lugar en la hermosa y antigua ciudad de Bordeaux, en Francia,  Vinexpo, uno de los eventos más importantes del mundo del vino a nivel internacional.   Se celebra cada dos años en Bordeaux y, los años intermedios, en Hong Kong. Se trata de una feria de proporciones descomunales donde se dan cita miles de expositores de todo el mundo. Una feria de profesionales, para profesionales, a la que sólo es posible acceder con invitación. 

Recorriendo sus corredores, sus salas de conferencias y degustaciones, es posible encontrarse con las personalidades más grandes del mundo del vino, infinidad de enólogos, winemakers, negociants y sommeliers, entre muchos otros. La feria es una gran oportunidad para hacer negocios, contactos y, sobre todo, conocer y probar vinos de todos los rincones del planeta.

En cinco días de feria, arrancando a las 8 am, tuve el privilegio de probar una enorme variedad de etiquetas del Nuevo y del Viejo Mundo, desde los legendarios e imbatibles Grand Crus de Bordeaux, Bourgogne y otros de la Vallée du Rhône, pasando por los grandes vinos españoles como Vega Sicilia y Pingus, los mejores vinos de Italia, Chiantis, Barolos, Prossecos, y algunos supertoscanos, hasta vinos de países productores  no tradicionales como Bulgaria, Rumania y Turquía, que cada día merecen más atención, e inclusive, unos más extraños y exóticos como México, Brasil y China, éste último, a gran velocidad se está convirtiendo en uno de los mayores productores de vino a nivel global. 

Por supuesto, la Argentina estuvo bien representada también, con una muestra de varias bodegas, grandes y chicas, que llevaron sus mejores vinos para dar a conocerlos al consumidor internacional. Por ejemplo, nos encontramos con David Bonomi, enólogo de Doña Paula, quien nos ofreció degustar los nuevos Malbec top de la bodega –Parcels–, que están próximos a salir al mercado y que tendremos en Grand Cru. Nos encontramos otras personalidades como Agustina de Alba, Sebastián Zuccardi, Laura Catena, y hasta el mismísimo Michel Rolland, todos embajadores del vino argentino. 

Para el que ama el vino y está en su mundo, hay pocas experiencias tan importantes y enriquecedoras como asistir a un evento como Vinexpo. Para mí, haber ido por primera vez, me hizo prometer que nunca voy a faltar a ninguna…

Por David Fonseca.

La Toscana con todo el encanto de Italia

Con la cultura del vino más antigua de toda Europa, Italia se posiciona como el primer productor mundial de vinos. Entre sus principales características sobresale la diversidad de regiones, terroirs y estilos combinados con una tradición milenaria. Una de las grandes virtudes de los viticultores italianos es que lograron imponer en el mercado vinos con una notable personalidad y proyección internacional.


Los vinos italianos se identifican de varias maneras, algunos con nombres geográficos, otros históricos, folklóricos y otros llevan el nombre de la variedad de uva de la cual proceden, como podrían ser los casos de las cepas autóctonas, como Barbera y Sangiovese.
La clave del vino italiano es el sistema DOC (Denominazione d’Origine Controllata), equivalente a la Appeliation Controlée francés, que ha ido tomando forma desde los años `60. La mayoría de los buenos vinos italianos tienen estándares de calidad y zonas definidas, según este nuevo sistema.
La Denominación de Origen Controlado (DOC) se aplica a los vinos con características particulares que denotan su excelente calidad. Por su parte, la Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) se otorga sólo a determinados vinos de terroirs con calidad superior, que son embotellados dentro de ciertos límites regionales y llevan el sello del Gobierno. Y finalmente, en 1992 cambió el concepto y el origen geográfico pasó a ser el epicentro: así es como nacieron los vinos IGT, con Indicación Geográfica Típica. Entre ellos, se encuentran los famosos supertoscanos.

TOSCANA

Es una de las regiones más conocidas de Italia por su producción vitícola. Es la cuna del Chianti Classico, del Brunello di Montalcino y el Vino Nobile di Montepulciano y los famosos supertoscanos. La cepa principal es la Sangiovese y más del 70% de la producción se concentra en variedades tintas, también se cultivan otras cepas como Cabernet Sauvignon o Merlot.

En la Toscana el suelo es predominantemente calizo con taba y algo de arcilla arenosa. Los mejores viñedos están situados entre laderas y colinas, en un paisaje pintoresco de olivos, cipreses y bosques. El vino de este terroir refleja una fiel expresión Toscana, una región fuertemente arraigada en su identidad y en su tradición, pero lista para sumarse a la impronta innovadora. Y el resultado es grandioso: son vinos con carácter y trascendencia en el tiempo.

En esta región se asientan reconocidas bodegas, como Tenuta Dell ‘ Ornellaia, que con su magia logró captar el espíritu del terruño y posicionarse entre las más importantes del mundo. La pasión y dedicación de sus hacedores, junto con un terroir único y un extraordinario microclima, han logrado una de las etiquetas más prestigiosas como el Tenuta dell’ Ornellaia y otros exponentes excepcionales como los blends Le Serre Nuove o Le Volte.

¿Tuviste la oportunidad de probar un vino de la Toscana?

Cosecha 2013 en Doña Paula

La bodega Doña Paula ofrece un completo reporte de la vendimia de este año. Un adelanto: los  vinos tintos presentan mucho color y una buena expresión de aromas a frutas frescas.

 

El factor climático es fundamental a la hora de comenzar la cosecha y determina cómo serán los pasos a seguir. El verano 2013  se presentó algo caluroso en enero, con una temperatura media 0,5 °C superior a la media de años anteriores, mientras que febrero tuvo una temperatura similar al promedio histórico pero con una mayor cantidad de días con temperaturas máximas por encima de 32 °C además de una amplitud térmica de 14 °C. Así, las uvas comenzaron su ciclo de madurez en forma acelerada.

En febrero Doña Paula inició la cosecha con el Sauvignon Blanc de finca Los Cerezos, Tupungato, Valle de Uco. La cosecha se lleva a cabo en tres momentos para obtener diferentes perfiles aromáticos: frescos (piracinas), cítricos y tropicales. Y además, se realiza por hileras, en forma diferenciada dentro de cada cuartel, para cosechar en el momento óptimo cada variedad.

Las uvas blancas tuvieron una sanidad excelente por las bajas lluvias registradas entre enero y febrero: 59,2 mm (47% menor al promedio histórico). Las tintas tuvieron un comportamiento dividido: los cuarteles más precoces de Malbec de la finca El Alto (Ugarteche) se cosecharon en la primera quincena de marzo, tras lo cual (entre el 13 y el 21 de marzo) ingresó un frente frío importante, con lluvias, que retrasó la madurez del resto de los cuarteles que no se habían cosechado aún. Así, el mes de marzo se presentó 2,6 °C más frío en promedio. El clima, que volvió a ser cálido al final de marzo y en abril, determinó que las uvas tuvieran una madurez excelente, aunque fue necesario esperar a que las uvas se concentren por el efecto de dilución producido por las lluvias.

Con respecto a los rendimientos, los registros indican que las uvas blancas han tenido una producción 22% superior a lo que se esperaba (alrededor de 13.000 kg/ha), mientras que las uvas tintas estarán alrededor de 9.000 kg/ha (4% por encima de lo esperado).

Consejos para maridar vinos y chocolates

El vino invita a tomarse un relax y al disfrute, es una de las bebidas más placenteras que existen, sus aromas y sabores conquistan hasta los paladares más sofisticados. Y si pensamos en delicias dulces, sin dudas, el chocolate es uno de productos más exquisitos del mercado.

 ¿Qué tienen en común los vinos y el chocolate? Los dos tienen propiedades antioxidantes y se los puede categorizar desde los sabores muy simples a los muy complejos, con diferentes estructuras y texturas. Ambos son productos nobles, auténticos, que demandan tiempo para logar excelentes resultados.  A la vez, el vino del mismo modo que el chocolate se catan observando su brillo y su intensidad y anotando, definiendo en cada uno sus descriptores aromáticos y cualidades.

Hay que animarse a jugar y a probar las con diferentes cepas y estilos de chocolates  porque existen  combinaciones que logran experiencias sensoriales únicas.

Descubrí una guía con tips para conseguir los mejores resultados:

  • Resulta conveniente elegir al principio los chocolates que tienen un alto contenido de cacao (60% o 70%), es decir, los más amargos. Los vinos más indicados son los llamados “fortificados”, que presentan una alta concentración del grado de azúcar de las uvas. Por ejemplo, un Oporto, ya que el alcohol y la intensidad logran una deliciosa fusión en la boca. Las frutas secas, como almendras tostadas  o pasas, también combinan muy bien con estos sabores.
  • Es importante que los vinos no se sirvan demasiado fríos, 3º a 4º grados por encima de la temperatura sugerida para su servicio es lo ideal, para lograr mejor homogenización permitiendo una rápida disolución en boca del chocolate y una unión pronta de ambos.
  • Los bombones de dulce de leche van de maravillas con oportos más complejos y dulces.
  • Un Malbec, el vino insignia de la Argentina, marida muy bien con un chocolate con leche puro.
  •  Los vinos estructurados con buena presencia de madera maridan muy bien con los chocolates amargos y, para los más audaces, con chocolates ahumados.
  • Los vinos blancos llamados “cosecha tardía”, en ocasiones presentan una sutil acidez y pueden combinarse perfectamente con chocolates blancos, amargos o cascaritas de naranja.
  • A mayor grado alcohólico, más fácil es la disolución, pero cuidado: el chocolate debe estar a la altura, en intensidad y sabor del vino elegido en cada ocasión.

Vinos ícono de la Argentina

¿Qué es un vino ícono? Son los vinos estrella, las vedettes de cada bodega. Detrás de cada etiqueta hay un cuidadoso trabajo y un estilo perfectamente logrado por cada enólogo. En ellos se  plasma toda la dedicación y pasión de las bodegas. Se conocen como “perlitas” y son los elegidos para descorchar en momentos únicos.

Hay muchas razones para elegirlos: porque  transforman las ocasiones en especiales, son bienvenidos en todas las celebraciones, son vinos para coleccionar, uno queda como un duque si los regala y conocerlos es toda una experiencia. A tomar nota de esta guía de vinos emblemáticos para elegir la propuesta que más te gusta.

 

Doña Paula Selección de Bodega Malbec 2008

Este Malbec ultra primum de Doña Paula es un assemblage de la variedad de los mejores viñedos de la bodega, situados en Ugarteche, Altamira y Gualtallary, en Mendoza. Representa la máxima expresión del Malbec argentino  y se elabora en cosechas excepcionales y  en ediciones limitadas.  A la vista, impacta por su color violeta profundo. En nariz seducen sus aromas a frutos del bosque, notas de grafito, cereza negra y especias.  Estructura, concentración y elegancia son las tres principales características de este vino en el paladar.

Climax Blend 2009

En Gulatallary, Valle de Uco, nace este exponente único de Zorzal Wines, elaborado por los hermanos Michelini. Toda la pasión, frescura e inigualable combinación de  tierra, clima y experiencia se reúnen en este interesante corte de Malbec, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. Es súper complejo,  en nariz se siente fresco por sus notas mentoladas, además se perciben pimientos y ciruela. En boca es fresco, de taninos filosos y texturados, con un largo final.

Black Tears 2008

Un gran Top Wine de Bodega Tapiz. Intenso, seductor y de sabor memorable. En nariz se aprecian sus aromas delicados a higos y frutos rojos secos, con destellos florales y mentolados. En boca tiene una entrada de taninos dulces de buena intensidad y notas licorosas con un largo y cremoso final. Su crianza de 24 meses en barricas de roble francés anuncia un gran potencial de guarda. Un ejemplar con una personalidad admirable.

Gran Corte 2009

Es la línea de alta gama de la bodega Pulenta Estate. Tiene una gran concentración, es elegante, complejo  y de noble final. Una joyita para beber ahora o esperarlo, tiene enorme potencial de guarda y en su estructura anticipa una evolución increíble. Fue uno de los grandes elogiados en el Concurso Consumer ´s Choice de Jumbo 2012. Es sofisticado y delicadísimo.

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