Vinos rosados: una excelente propuesta para el verano

Los vinos frescos son buenos aliados de los días de calor y van de maravillas con las comidas livianas.  Los rosados se caracterizan por ser vinos amables, fáciles de tomar, que invitan a otra copa y refrescan el paladar.

La variedad de rosados es amplia y cada vez más bodegas ofrecen entre sus líneas jóvenes alguna etiqueta. El estilo es diverso y hay tantos matices cómo enólogos. Si bien los rosados de Malbec ganan una porción considerable de mercado, también los hay de Merlot, de Syrah, de Cabernet Sauvignon y de Pinot Noir, entre otros,  con alternativas que le dan al segmento una dinámica interesante y con relaciones calidad-precio generalmente positivas. Por estas y muchas razones más, les recomendamos elegir un rosado como aperitivo o para maridar con algún plato que armonice. La clave es elegir un varietal del año, de una cosecha actual,  ya que cuantos más jóvenes y frescos son, más se disfrutan.

Los rosados saltaron un escalón para superar sus preconceptos peyorativos, donde se los asociaba a vinos de mala calidad, solo para las mujeres o para quienes se inician en el mundo del vino. La tendencia cambió,  hoy consiguen ejemplares de calidad que vale la pena conocer.

Aquí les recomendamos 3 rosados de Mendoza, de regiones y personalidades diferentes, pero que hacen honor a la variedad por sus cualidades.

La Flor Malbec Rosé 2012, de bodega Pulenta Estate,  proviene de Alto Agrelo, en Luján de Cuyo.  Seduce por su color tenue y brillante, con aroma fresco y frutal. Delicado al paladar, con aromas que recuerdan a jalea de membrillos. El final de boca es redondo, fresco y equilibrado.

Tapiz Malbec Rosé 2012, de Bodega Tapiz.  Impacta por su intenso color rosado que logra gracias a las bondades de su terruño de altura en Tupungato, Valle de Uco. En nariz se destaca por su carácter frutal de cerezas y frutillas con delicados toques florales. En boca es persistente, fresco y equilibrado.

Zorzal Terroir Único Rosé 2011, de Bodega Zorzal Wines, proviene de viñedos en Gualtallary, a 1350 metros sobre el nivel del mar. Se destaca por su  rojo brillante, aroma intenso y potencia frutal, con notas a frutilla, ciruela, guinda, ensalada de frutas y flores. Es muy fresco y equilibrado en boca.

Un dato interesante: los rosados ya adoptaron la tapa a rosca, un cierre moderno y práctico que mantiene los aromas frutales mucho mejor que el corcho. Otra innovación que  facilita el consumo: bienvenida la screw cap para esta variedad!

Tapiz y un equipo de lujo

Jean Claude Berrouet, el primer enólogo de Petrus, la famosa bodega del Pomerol, comenzó a brindar su asesoramiento a Bodega Tapiz.

Bodega Tapiz está en una etapa de novedades y, en este proceso, el desafío es mejorar las técnicas de vinificación y para ello, contrataron a un gran especialista. Se trata de de Jean Claude Berrouet, un experto en el arte de hacer vinos. Su trabajo minucioso se enfoca en lograr el mejor potencial de cada uno de los varietales que cultiva la bodega, con un manejo preciso desde  los  viñedos  a bodega y observación permanente en cada uno de los procesos y etapas de la vinificación.

“Estamos convencidos que su experiencia, sumada a nuestra gente e infraestructura va a permitir complementar  la fuerte personalidad e identidad varietal de nuestros vinos con la elegancia que distingue a los vinos de Jean Claude”, comenta Patricia Ortíz, propietaria de la bodega.

Sr. Petrus
Jean Claude fue el primer enólogo permanente de Petrus, donde ingresé en al año 64, a los 22 años, vinificando cosecha tras cosecha y posicionando a Petrus como uno de los vinos más prestigiosos del mundo. En 2007 se retiró y  lo sucedió su hijo, quien quedó a cargo como consultor de la famosa bodega del Pomerol, en Francia.

 

Vinos Single Vineyard: ¿por qué son tan buscados?

En el mundo del vino hay conceptos que se ponen de moda y otros que dejan de usarse, si hace algunos años atrás fue el boom de la palabra varietal, hoy la clave son los Single Vineyards y, en muchos casos, asociados a los vinos de alta gama. Los Single Vineyards provienen de un único viñedo porque es la manera en que se puede descubrir la identidad de un lugar o una zona vitivinícola determinada, es decir que son vinos elaborados con uvas de una misma finca.

Los Single Vineyards se promocionan desde la etiqueta y llevan, según algunos productores, algo así como el sello de origen en la botella, el vino es reflejo de su terruño, es su fiel expresión y tiene la personalidad del lugar, expresa los aromas y sabores de la madre naturaleza. Y a los factores y condiciones climáticas de cada lugar hay que sumarle la intervención del hombre, la mano de sus hacedores y cómo éstos intervienen para lograr la expresión más autóctona de cada terroir.

¿Por qué las bodegas se esmeran en elaborar sus Single Vineyard? Para explotar el potencial máximo de un área específica o de una finca, con todo lo que eso implica. Un Single Vineyard representa a su terruño, es un portador del ADN del terroir, sumado a  la impronta de la bodega y su estilo.

La bodega Tapiz viene trabajando en algunos de sus vinos con el concepto de Single Vineyard, en su Finca de Valle Único de San Pablo, en Valle de Uco, Mendoza, a 1.350 metros sobre el nivel del mar. De allí provienen un Sauvignon Blanc  y su vino top,  Black Tears, un Malbec ultra‐premium de edición limitada que obtuvo importantes reconocimientos por la crítica internacional. Es un vino memorable, con gran potencial de guarda, un  ejemplar único por su complejidad y equilibrio.

Semana Francesa

Para conmemorar la revolución francesa qué mejor que beber vinos tintos y blancos de diferentes denominaciones de origen de Francia, pero siempre con esa elegancia que los caracteriza.

 Esta maravillosa región tiene sin lugar a dudas los mejores y más variados vinos del planeta. Estos son complejos, finos y con una marcada personalidad, donde hay siempre una buena opción para cada situación. Desde el cálido sur hasta el clima extremadamente frío del norte, la cultura francesa no solo se destaca por la enología, sino que también probablemente los franceses tengan la mejor y más rica gastronomía mundial.

Empezando por Chablis, se destaca el productor William Fèvre con su Premier Cru Fourchaume 2007.Este Primer cultivo es uno de los más grandes de la apelación y del cual salen los mejores exponentes de Chablis. De nariz súper mineral y cítrica, en boca se muestra ágil, con una gran acidez y  un final fresco y chispeante. Ideal para acompañarlo con ostras, su maridaje típico y exquisito. Un delicioso vino que se puede beber ahora o que permite, a su vez, una larga guarda en botella, en donde madurará de maravillas.

Otro gran vino, pero tinto, es el Bahans Haut Brion 2006, segundo vino del histórico Château Haut Brion. Un dato de color es que a partir del año 2008 cambia el nombre de esta segunda etiqueta a “Le Clarence de Haut Brion”. De una producción limitadísima, solo 5000 cajas por año, el Bahans tiene las características de su hermano mayor, pero en vez de esperar 10 años para beberlo, este ejemplar está listo a los cinco años para su consumo óptimo. Clásico Bordeaux, se recomienda decantar para liberar todo su potencial aromático. Complejo, seductor y austero este vino quedará en su memoria por muchos años y beberlo es estar un poquito más cerca del Haut Brion, uno de los mejores vinos del mundo, por lejos. Y para acompañarlo nada mejor que un agneau (cordero) bordolés cocinado en su propio jugo.

Santé!

Por Ezequiel Schneer, Sommelier

 

El vino argentino es de guarda!

Algunas claves para entender por qué la estiba  en botella de vinos reserva y alta gama mejora sus cualidades.

 Cuando nos referimos a un vino de guarda, estamos hablando de un vino que con la estiba en botella va a mejorar sus cualidades tanto aromáticas como gustativas. Y no como muchas personas piensan y dicen que el vino va a “aguantar” muchos años. Cuando el vino llega a su estado óptimo de consumo, puede durar un par de años en ese nivel y, en este caso, sí podemos hablar de que el vino se sostuvo o que entró en una meseta positiva.

El vino reserva y de alta gama argentino, contra lo que algunos “expertos” vaticinan, si se puede guardar, ¡y para que mejore en botella! ¿Las razones? Existen grandes viñedos en el país y muchos de ellos son añejos.

La uva insignia de la Argentina, la Malbec, elaborada por expertos, nos puede dar caldos memorables, que mejoran aún más con unos años de estiba en botella. Incluso algunos vinos hechos para consumir a diario, se suavizan con unos añitos en la cava.

El Malbec Noemía de la Patagonia es de viñas muy añejas de más de 80 años de edad, es un gran vino, envejece de maravillas, entregando notas complejísimas, la elegancia y la pureza del Malbec se hace ver en este vinazo de clase mundial.

En Mendoza hay varios exponentes que añejan bárbaro. El Doña Paula Selección de Bodega Malbec es uno de ellos. El gran “David” Bonomi es uno de los mejores enólogos del país. Hemos hecho catas verticales del Selección de Bodega donde el vino envejece muy bien durante 10 años, demostrando en cada añada complejidad y elegancia, dos de los factores más buscados en los grandes exponentes.

Otra sorpresa es el vino ícono de los hermanos Durigutti, el Familia. Con un 85% de Malbec este excepcional vino, desde el 2002 mantiene una lógica tanto en métodos de elaboración, como en rendimientos en el viñedo. También en otra cata vertical junto con Pablo y Héctor, donde hemos probado todas las cosechas desde el 2002 al 2007, cada año el vino muestra todo su carácter y frescura, entregando notas complejas, ricas y hasta minerales.

Felicitaciones a todos los enólogos que apuestan al gran vino argentino de guarda. Si: ¡DE GUARDA!

Ezequiel Schneer, Sommelier

Catas verticales

Para los amantes del vino es una verdadera experiencia asistir a una cata vertical. Pero: ¿de qué trata y por qué despierta interés esta práctica?

La cata vertical permite apreciar la evolución un vino según el paso del tiempo. Son degustaciones de un mismo vino, pero de distintas añadas. En general este tipo de práctica se realiza con grandes vinos o las etiquetas ícono de las bodegas que generan una atracción especial. Es ideal para los expertos que desean conocer la evolución y  la capacidad de guarda de una misma etiqueta. Al ser cada cosecha diferente por sus características climáticas y las condiciones de cada año, los resultados se ven reflejados en  la personalidad de los vinos.

De este modo, las catas verticales invitan a descubrir las diferencias, los colores, los aromas, las texturas,  las particularidades de cada cepa y qué logro el enólogo en cada cosecha. Incluso es posible detectar  si hubo cambios en los procesos de elaboración. Esto no quiere decir que un año sea mejor que otro, sino que son distintos. Para ello, se necesita haber guardado las añadas de un vino determinado en óptimas condiciones de temperatura y humedad con el fin de que puedan expresar lo mejor de sí.

Un dato importante a tener  en cuenta sobre los vinos elegidos es que deberán poseer un potencial de guarda no inferior a cinco años. Con esto, nos aseguramos que el vino esté preparado para una cata vertical: con el tiempo en botella ganará complejidad, armonía y se volverá más “redondo”.  Habrá que pensar si ese vino necesita ser decantado o si con solo abrir la botella, con cierta anticipación, es suficiente. Son admirables los cambios que se observan en la copa con el pasar de los minutos. Y vale la pena esperar para ver los cambios.

Pero hay un componente, el emotivo, que suele tener su cuota de importancia, esto implica entender qué significó para el dueño haber comprado tal o cual añada, si le costó obtenerla, si fue un regalo especial, si la compró en una visita a la bodega o qué valor simbólico le otorgó a ese exponente. En fin, las degustaciones son subjetivas y la predisposición de cada uno va a influir en el momento en que se realiza la cata.

Un gran vino merece una gran cata, así fue como hace un tiempo atrás, en nuestra sala de cata de Grand Cru recibimos a un grupo de invitados y periodistas para hacer una cata vertical de Altaïr, un blend ultra Premium, de la viña chilena con el mismo nombre. La cata incluyó las cosechas 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007 y 2008 de este assemblage elaborado en el Alto Cachapoal, en Chile. La composición de cada una de las añadas fue variando el corte a criterio de su creadora, la enóloga Ana María Cumsille. La cata vertical permitió comparar y conocer las diferentes etapas de evolución y las distintas expresiones de su terrior de origen. Este blend demostró su buen potencial de guarda y  que su perfil coincide con un vino del Nuevo Mundo.

Y puede haber muchas más experiencias interesantes, solo resta animarse al desafío y, claro, ser paciente con la guarda de cada uno de los vinos elegidos.

 

¿Cómo disfrutar mejor del vino?

En muchas ocasiones en las que bebemos vino nos perdemos, sin darnos cuenta, de algunas cualidades que nos podría entregar esta noble bebida.

Aquí algunos tips para aprovechar al máximo la magia de Baco. Cuatro pasos que nunca fallan.

Copas sucias

Las copas aunque a veces no parezca, están sucias. Y si esto ocurre el vino puede resultar apagado y sin aromas. ES FUNDAMENTAL QUE LA COPA ESTE LIMPIA. Para lograr una absoluta transparencia y limpidez les recomiendo lavar con agua bien caliente y una gotita de detergente luego de cada uso. Secar con cristal (paño que no deja pelusas) y guardar en un lugar ventilado y que no junte aromas extraños. Usar siempre copas de cristal fino.

Vino cerrado

Literalmente, en muchas oportunidades, bebemos vinos que están cerrados, tanto en aromas como en sabores. Para que se abran los descriptores aromáticos les recomiendo trasvasar el caldo a un decanter. Este shock de aire le permite al vino oxigenarse y liberar esos deliciosos aromas. Además este método suaviza los taninos y hace al vino más bebible. Sugiero trasvasar todos los vinos, salvo los muy pero muy añejos.

De menor a mayor

Siempre, pero siempre, como en la vida, hay que ir de menor a mayor. Primero los vinos suaves, luego los de cuerpo medio y, por último, los “full bodied”. Si bebemos los de mayor cuerpo primero, los vinos suaves y delicados quedaran opacados y casi sin sabor. La misma lógica funciona con las comidas.

Formar el paladar

Hay que salir de esos vinos tapados con madera, golosos y aburridos. Probemos caldos finos y elegantes, con aromas complejos, minerales. Vinos de Terroir, con personalidad. Dejemos de lado las bebidas colas. Sé que son pocos, pero están y hay que encontrarlos. Y por supuesto, tratar de lograr un maridaje agradable con las comidas.

Ezequiel Schneer, Sommelier

 

Pontet Canet, con todo el encanto francés

Una bodega histórica que reúne la  magia de Bordeaux y una producción de vinos memorables.

Hace un par de años tuve la suerte de conocer la bodega Pontet Canet. Cuanta pasión y amor dedica la familia Tesseron a la viña! Además, el lugar es precioso responde al estilo del clásico Château francés, con las viñas alrededor del castillo.

La bodega está ubicada en Pauillac, una de las AOC más distinguidas de Bordeaux. Las variedades de uvas plantadas son mayormente Cabernet Sauvignon, seguida por la Merlot y muy poco de Cabernet Franc y Petit Verdot. Todo el cultivo es biodinámico, el sistema está diseñado para dar una pureza única a los vinos. Para trabajar los suelos se utilizan caballos, Reine, Opale and Kakou son los nombres de los simpáticos caballos de la raza Brittany. De esta manera, se evita el uso del tractor.  Por su parte, las uvas se cosechan en su momento óptimo de madurez polifenólica, para obtener el mejor vino.

Los caldos reposan 16 meses en barricas de roble francés, 60% de primer uso. Luego el vino descansa en botella hasta que logra su equilibrio con el roble. El vino resultante es legendario. Súper complejo, combina poder y elegancia. En las buenas cosechas tiene la calidad de un Premier Grand Cru Classè, a pesar de estar quinto en la clasificación de 1855. Se puede añejar muchísimos años, y su segundo vino Haut De Pontet es de primera calidad.

Uno de los mejores vinos de Francia, y quizás del mundo. Si tienen la oportunidad no dejen de probarlo!

Ezequiel Schneer, Sommelier.

 

El terroir del Champagne

El Champagne es uno de los vinos más particulares del mundo. Su proceso de elaboración es totalmente artesanal y el resultado final es único e inigualable.

Solo en un clima extremo como el de Champagne, en Francia, se pueden cultivar esas fantásticas uvas, llenas de nervio, acidez, fruta y mineralidad.

Al comienzo, Champagne era una zona elaboradora de vinos tranquilos, desde 1584 existe la casa Gosset, quien se proclama ser la casa de vinos más antigua de la región. Luego, de a poco, se fue descubriendo el Champagne con burbujas. No fue el monje Dom Perignon quien descubrió esta mágica bebida, pero sí lo perfeccionó mucho, guardándolo en botellas más gruesas, evitando así las peligrosas explosiones que ocurrían en las bodegas. También se le puede atribuir al monje la famosa frase: “Estoy bebiendo polvo de estrellas”.

En la actualidad, hay un gran número de bodegas en la Denominación de Origen, y se están cultivando uvas en nuevas regiones dentro de la denominación. Cada una de las bodegas tiene un portfolio de vinos bien definido. En general, dividido en tres líneas: los NV (non vintage), son caldos sin año, el entry level y el estilo de la casa, se elaboran mezclando vinos de diferentes años. Un escalón más arriba están los Vintage, son champañas que se elaboran cuando una añada es excepcional, y en la botella siempre llevan el año de la cosecha. Y como tope de línea están las Cuvèe Prestige, son las mejores uvas de las casas, representan toda la elegancia, prestigio y lujo en Champagne. Grandes nombres como Dom Perignon, Cristal, La Grand Anèe están en las cavas de los grandes coleccionistas del mundo.

Esta gran bebida con burbujas nunca pasa de moda y acompaña muy bien las comidas. Es refrescante, compleja y alegre. ¿Será el mejor vino del mundo ?

 

Vinos de Australia: Bodega Glaezter

Barossa Valley es una de las regiones vitivinícolas más afamadas de Australia. Allí, la familia Glaetzer elabora vinos desde hace más de 30 años.

En las tres últimas décadas, Australia experimentó un salto cualitativo como país productor de vinos. La Shiraz es la cepa insignia, la variedad típica con la que han ganado posicionamiento en el mercado internacional.

En la región de Barossa Valley, uno de sus productores estrella es Glaetzer, una bodega que ha rescatado viñedos centenarios, con plantas añejas de la sub-región Ebenezer. Gracias a estos viñedos y a su know-how, los Glaetzer elaboran vinos super premium en volúmenes muy pequeños. Se especializan en la producción de las uvas Shiraz y Grenache. Ellos están convencidos de que el vino nace en el viñedo, confiando 100 por ciento en lo que entrega el terroir de Barossa.

Los añosos viñedos, requieren una mínima atención, ya que sus profundas raíces buscan el agua muchos metros bajo tierra y transforman a las plantas autosuficientes, con capacidad de adaptación a los climas extremos. En el caso de Ebenezer, predomina el clima cálido, con un régimen de lluvias y humedad bajo, lo cual da como resultado vinos de cuerpo lleno e intensamente coloridos. La suavidad y elegancia que logran los vinos de Glaetzer  son marca registrada en la viticultura de Barossa.

Vinos con una personalidad única

Entre sus etiquetas, se destaca el “Glaetzer Wallace” es un blend tradicional de Barossa Valley, con  80% de Shiraz y 20% de Grenache.  Este corte evoca aromas a pimienta, cerezas y dejos terrosos que tienen los grandes vinos de terroir. En boca es de cuerpo lleno, elegante y suave, con taninos envolventes y acidez media. Equilibrado y de largo final. La Garnacha no pasa por roble para resaltar la fruta roja, mientras que la Shiraz madura dos años en viejas barricas de roble, para no tapar su gran carácter. Un gran vino con un costo beneficio imbatible y tiene packaging  atractivo e innovador.

Y siempre hay razones para descubrir nuevos vinos, nuevas regiones y nuevos países productores para transportarnos con una copa a estos recónditos lugares del mundo. Australia tiene lo suyo, con vinos de gran intensidad aromática, mucha concentración y buen cuerpo. Salud!

 

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