Champagne: pasión por las burbujas

Desde su nacimiento, el Champagne ha sido y es símbolo de festejo y lujo. Su popularidad es tal, que cada país tiene su versión gracias a la gran demanda mundial de este producto. En sus comienzos, la región francesa de Champagne producía vinos tranquilos y, por error, se produjo una segunda fermentación en botella, originando así un vino con burbujas…”Polvo de estrellas”.

Hoy no existe celebración donde falte una copa de Champagne. Esta bebida tiene la magia de descomprimir situaciones, transformándolas en más agradables y amenas. “Me suelta la lengua”, dicen muchos. También es compañero ideal de las comidas, ya que es uno de los pocos vinos que puede combinarse con todos los pasos de una cena.

Se bebe frío, entre 6° y 8° pero los más añejos, pueden beberse entre 10° y 12° para apreciar todo su espectro aromático. Para enfriar la botella, simplemente se llena una frappera con mitad hielo y mitad agua y se deja la botella alrededor de veinte minutos, hasta obtener la temperatura deseada. Para esto se puede usar un termómetro de vinos, pero con la práctica, podemos usar la palma de la mano con este mismo objetivo.

En la región de Champagne están las grandes casas productoras. Entre las Top, en Grand Cru ofrecemos Bollinger, la bebida favorita de James Bond. Su Cuvèe Prestige, la Grande Anee, solo se elabora en grandes añadas, donde las uvas llegan a un grado óptimo de madurez. La Grande Anèe 1999 tiene aromas a mazapán, levaduras y frutas disecadas, en boca sus burbujas se convierten en una mouse llenando todo el paladar. Y su gran acidez nos promete excelente guarda.

Por supuesto que los Champagnes son inimitables, ya que su know-how, su clima extremo y su terroir nos entregan un producto único. En Francia, otra casa histórica es Gosset, “la más antigua bodega de vinos de la Champagne, que data de 1584”, ha creado un estilo singular que expresa la autenticidad de un terruño noble. Gosset es símbolo de un arte de vivir y siempre es bienvenida una copa para iluminar los momentos festivos. Su prestigio llegó hasta El Bulli, donde fue elegido el champagne de la carta en el mítico restaurant de Ferrán Adrià. Así que, si está dispuesto a disfrutar de una emoción vibrante, nada mejor que su Brut Excellence, un cuvèe fresco y complejo, de aromas exquisitos. Y por qué no, dejarnos sorprender por su Grand Rosé, que es sutileza pura con aromas delicadísimos.

A brindar en estas fiestas! Ya sea con Champagne, espumante, Cava o Sekt!!!

 

Cinco costumbres que hay que desterrar en el mundo del vino

Hay ciertas rutinas en el mundo del vino que no van más! Basta! Dejemos de lado algunas prácticas terribles, que ya no tienen ni tiempo ni lugar.

Consejos útiles para disfrutar de su copa como se merece!

1- Champagne seco con el postre

En casi todos los cumpleaños, bodas y fiestas nos sirven el postre dulce con Champagne seco. Qué horror ! Pocos maridajes tan desagradables. El champagne seco es de aperitivo! Una ley: El vino o Champagne tiene que ser más dulce que el postre, o por lo menos igual en dulzor.

2- La bodeguita arriba de la cocina

No way ! Conozco a más de una persona que tiene sus vinos en la cocina, o lo que es peor, justo arriba del horno. Esto nos pasteuriza el vino en unos pocos días y hasta los vinos más económicos perderán lo poco que nos pueden llegar a dar. Por favor, vinos con estufagem*, solo en Madeira.

3- Tintos calientes

No tengan miedo de pedir un balde con hielo en un restaurante. Aunque el mozo los mire con cara extraña, pongámonos firmes e insistamos en nuestra frappera. Ojo! hasta en los restautantes más lujosos sirven vinos calientes. Es una obligación exigir la temperatura ideal, sobre todo, si pagamos un precio elevado por nuestro caldo.

4- Solo tomo tinto

¿En serio? Alguna vez probaron un pescado a la plancha con un vino tinto tánico? Puede llegar a ser una de las experiencias más atroces que puedan vivir. Abran sus mentes! Las puertas de la percepción estarán agradecidas. Blancos y rosados acompañan bien muchísimos platos que jamás irían bien con vinos tintos.

5- No tomo vinos con tapa a rosca

Hagamos a un lado todo el ceremonial de descorchar una botella. No hay que ser antiguos! La tapa a rosca es moderna y práctica. Mantiene los aromas frutales mucho mejor que el corcho. Y si nos vamos de picnic, no necesitaremos sacacorchos. Nueva Zelanda y Australia fueron pioneros, y ahora muchos países del Viejo Mundo están adoptando el “Screw Cap”.

 

*Estufagem: es lo que hace único al vino de Madeira. Se trata del proceso de calentamiento artificial y prolongado aplicado a los vinos en su fase de envejecimiento. Los caldos se exponen a altas temperaturas, entre 45 y 50 grados, durante por lo menos tres meses. La analogía está en que este calor lo  proporcionan las estufas, de ahí el nombre del proceso.

Un accesorio clave del vino: el decanter

¿Decantar o no decantar? Aquí las claves para saber cuándo decantar un vino.

¿Cuántas veces nos preguntamos si hay que decantar un vino? Este es uno de los puntos más intrigantes porque cada profesional tiene su estilo. No hay ninguna verdad al 100 por ciento y esto suma a la magia del fascinante mundo del vino.

 

-“El vino se decanta cuando presenta sedimentos”.

En esto sí estamos todos de acuerdo. Imaginen una copa de vino turbia, con partículas flotando en la superficie. No solo altera la visual, sino también alterará nuestros sentidos, sobre todo, el paladar. Si hay sedimentos: Decantar!.

 

-“El vino se deja una hora en el decanter”

Acá ya entramos a un terreno más complejo. Muchos vinos añejos y delicados pueden perder sus más preciados aromas en esa hora. Hay que tener en cuenta la sutileza de cada caldo. Sí hay algunas botellas que mejoran con horas de decanter, ciertos Barolos o Chateauneuf du Pape. Cuestión de ensayo-error.

 

-“Yo no decanto, con una buena copa es suficiente”

Ojalá fuese tan sencillo. Es verdad que es más cómodo, una buena copa ayuda a la oxigenación del vino, ahorrándonos tiempo y trabajo. Pero, a veces, ciertos vinos necesitan ser decantados para expresarse al 100 por ciento.

 

-“Los vinos jóvenes hay que trasvasarlos”

En este tema también están de acuerdo la mayoría de los sommeliers y amantes del vino.  Los vinos jóvenes necesitan oxigeno para liberar todas sus partículas aromáticas y calmar su natural nerviosismo. En este caso no habrá sedimentos, por eso se llama “trasvasar”.

 

-“Los blancos no se decantan”

Si. Los blancos también se decantan. A veces pueden presentar cristales naturales o incluso una mínima borra. Además, los grandes vinos blancos franceses, se mostrarán en su máximo esplendor en un lindo decanter, donde el color y los aromas complejos nos alegrarán la vida.

 

En resumen, este no es un tema simple. Lo ideal es experimentar con diferentes caldos, e ir sacando nuestras propias conclusiones. En lo personal, si tengo tiempo, decanto!.

Ezequiel Schneer, Sommerlier.

Para saber de vinos

¿Cómo y dónde catar los mejores vinos? Sugerencias para degustar vinos nacionales e importados.

Si hay algo en que todos los profesionales del mundo del vino están de acuerdo es que para llegar a ser un experto en la materia, hay que probar la mayor cantidad de vinos posibles. Y no solo de la Argentina, también de todo el mundo. El sentido del gusto hay que ejercitarlo diariamente, como un músculo.

Una buena opción para conocer nuevos caldos es asistir asiduamente a las distintas ferias de vinos que se llevan a cabo en el país. Una de las más destacadas es Vinos de Lujo, que todos los años se lleva a cabo en el hotel Alvear. En esta feria cada bodega presenta sus mejores exponentes y, afortunadamente, se descorchan todos los vinos, hasta los más caros. Otra ventaja es que todos los stands de las diferentes bodegas son atendidos por los mejores Sommeliers de la Argentina, como así también enólogos, ingenieros agrónomos y hasta los propios dueños. De esta manera, podemos hacer preguntas técnicas sobre cómo fue la vendimia, cuántos meses de paso por roble tuvo el vino, etc. El ambiente es súper agradable y distendido. Eso sí, recomiendo ir temprano, para catar con más tranquilidad y, por supuesto, escupir absolutamente todo.

¿Y para catar vinos importados?

Aquí el tema es más complejo, ya que es realmente difícil encontrar vinos de otros países. Por suerte hay unas pocas vinotecas que se especializan en este rubro. Lo fundamental es entender lo que cada región nos puede llegar a dar, tanto en aromas como en sabores. Y también entender la filosofía de cada productor.

Un buen plan para degustar caldos importados es reunirse con amigos amantes de Baco y comprar 4 o 5 botellas de vino del mismo país entre todos. Por ejemplo: se puede empezar por Chile o Uruguay, luego pasar por España, Italia y Francia. Una vez que estemos más instruidos, podemos hacer degustaciones de diferentes productores de una misma denominación de origen, por ejemplo Bordeaux. Si nos gusta la cocina y tenemos tiempo, podemos elaborar un menú regional especial, según el país que elijamos. Este es un mundo fascinante, divertido e interminable, por eso es mágico.

Perfil: Juan Pablo Michelini, enólogo de Zorzal Wines

Es parte de la nueva generación de enólogos que aporta renovados aires al mundo del vino.

A pesar de sus escasos 29 años, Juan Pablo  Michelini tiene una amplia trayectoria como enólogo. Realizó vendimias en California, Pomerol, Ribera del Duero y, por supuesto, en Mendoza. Trabajó en diferentes bodegas de “la capital argentina del vino” y de Salta. Hoy es el enólogo de bodega Zorzal y sus vinos tienen una calidad excepcional: reflejan la personalidad y la pasión de sus hacedores, tanto de Juan Pablo, como sus hermanos,  Matías y Gerardo. Desde Gualtallary, Mendoza, donde se ubica la bodega, este joven talentoso se brinda a una charla distendida y fresca.

 

-¿Cómo llegaste a la enología?

-Gracias a la música, ya que definitivamente estaba pasando por un momento bastante bohemio de mi vida y quería estudiar música. Pero ahí estuvo mi padre –con quien uno siempre se enoja en el momento­– para apuntalarme: ” Vos estás loco”, la guitarrita tenela como hobby. Fue entonces cuando mi hermano, Matías, ya enólogo, me aconsejó probar con la enología.  Y así fue, desde el primer día que pisé el Colegio Don Bosco, hubo algo que me hizo dar cuenta de que esto no estaba nada mal! A partir de allí, y gracias a Dios, fue creciendo mi satisfacción por la profesión que elegí. Desde mi entorno me fueron guiando al lugar maravilloso en el que me encuentro ahora, esta tierra mágica, esta tierra santa, esta tierra de Gualtallary que te permite sonreír,  jugar con sus uvas y que, hagas lo que hagas, el terroir se encargará de sacar un producto increíble!

 -¿Cuál fue el mejor vino que probaste en tu vida? ¿Cuáles son las razones de esta elección?

-Esta es una pregunta que realmente me cuesta responder de manera precisa. Pero puedo nombrarte algunos ejemplos: el Doña Paula Selección de Bodega 2009 y 2004; el Syntesis The Blend 2008 y La Violete 2007. Todos me sorprendieron por su franqueza e intensidad, sin perturbar la frescura.  Y también, por la alegría que uno descubre en los vinos. Se me encrespa la piel cuando un vino demuestra personalidad o se entrega fácilmente, es decir que no te cuesta tanto entenderlo y, por sobre todo, es fácil de beber.
-¿Qué fue lo peor que te pasó en un restaurante?

-Que finalmente haya tenido que tomar un vino impuesto y no el que quería porque no había (pero estaba en la carta!!).
-¿Cuáles son tus hobbies?

-La guitarra, la música.
-¿Qué comida te emociona? ¿Por qué?

-La que como en casa, con mi esposa y mis hijos, porque es cuando más unidos estamos y realmente es emocionante experimentar el verdadero amor.
-¿Cómo ves el futuro del vino argentino? 

-Muy divertido, con grandes vinos que harán historia. Soy muy optimista con lo que viene sucediendo y lo que se espera.
-¿Cuál es tu frase de cabecera?

-La mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios.

Vinos diferentes para variar del Malbec o el Cabernet

Cepas no tradicionales como Albariño, Pinot Noir o Merlot también tienen etiquetas excepcionales.

 No hay nada más aburrido que comer siempre la misma comida, día tras día. Milanesas con puré, hamburguesas, pollo al horno…

Mentes cerradas, paladares monótonos: con el vino pasa lo mismo. Del Malbec al Cabernet, y lo que es peor todavía, casarse con una bodega, bebiendo toda la vida una sola etiqueta. Oh my God!

Empecemos de a poco, pero el cambio siempre es positivo. La bodega uruguaya Bouza, quizá una de las mejores de Sudamérica, se animó a cultivar una uva de origen español, la Albariño. Siempre en partidas limitadas, esta bodega familiar logra vinos únicos y con carácter. En el caso del Albariño, un 20% del vino fermenta en roble, lo que aporta densidad y aromas diferentes al caldo. Frutas tropicales, cítricos y especias junto a un paladar untuoso y fresco, hacen de este, un ejemplar que se puede guardar algunos años en la bodega. Delicioso.

El Valle de Leyda es una de las nuevas DO de Chile que más está dando que hablar. Históricamente era una zona ganadera, hasta que en el año 1997 llegó Viña Leyda a la región. Bodega pionera en este valle; creó la nueva Denominación de Origen, D.O. Valle de Leyda, en el año 2002. Los viñedos están muy cerca del mar, más exactamente a 7 km y, esta particular orientación geográfica,  aporta una frescura especial a los vinos tan cuidadosamente elaborados. El Pinot Noir de alta gama llamado “Lot 21” es una pequeña obra de arte. Con un promedio de 3.000 botellas al año, es un vino sutil, frutado y complejo. Uno de los mejores Pinots de Chile, con una elegante impronta.

De otro lado de la cordillera, en la  Patagonia argentina, la exclusiva bodega Chacra, ubicada en el Valle de Rio Negro, no solo produce el mejor Pinot Noir Argentino, también elabora un Merlot de excepción. Se llama “Mainqué” y se elaboran solo 5.000 botellas promedio por año. A pesar de sus 24 meses de reposo en roble francés, el vino es suave, con una personalidad única, complejo y seductor. En boca es elegante como ninguno. Su frescura y taninos auguran una buena guarda. El final es largo e inolvidable. Vinazo!

Ezequiel Schneer, Sommelier.

5 etiquetas argentinas que usted no puede dejar de probar

Siempre hay un momento para disfrutar o una excusa perfecta para descorchar un buen vino y compartir. Aquí nuestros recomendados de octubre, para todos los gustos:

1-Doña Paula Selección de Bodega Malbec 2007 – Doña Paula

Este gran Malbec, selección de las mejores plantas de la bodega expresa de maravillas el terroir de Mendoza. Y David Bonomi, su hacedor, realmente es un apasionado de su profesión. Gran calidad de aromas, boca elegante y taninos sedosos nos entrega año a año este vino. Además, evoluciona bárbaro, la cosecha 1999, que fue la primera de esta etiqueta, está súper complejo y todavía tiene botella! 

2-J. Alberto 2010 – Noemía

Si usted busca un vino diferente, he aquí el hallazgo. Un vino que nace como segunda etiqueta del Noemia, pero que tiene personalidad propia.  El terroir patagonico es algo especial y si se lo sabe tratar, nos puede dar vinos de antología. El gran enólogo, Hans Vinding  Diers, es un especialista que elabora vinos únicos no solo en la Argentina, también en Italia y Francia. Fruta fresca, pureza y mineralidad. Un placer.

3-Tapiz Black Tears 2007 – Bodega Tapiz

Malbec oscuro si los hay. Desde las alturas del Valle de Uco, más exactamente del viñedo San Pablo,  a 1300 metros sobre el nivel del mar, salen las uvas de este vinazo. Su larga estancia en roble francés (24 meses) y su gran estructura convierten al Black en uno de los vinos mas concentrados del mercado, pero sin perder elegancia. No quedará ni una lagrima en la copa! 

4-Climax Blend 2009 – Zorzal Wines

Los hermanos Michelini están pisando fuerte en el mundo del vino. Su bodega se encuentra en Gualtallary, una de las zonas más prometedoras de la viticultura argentina. Su etiqueta icono tiene el sugestivo nombre de “Climax” y está compuesto, en esta añada, de 50% Malbec y 50% Cabernet Sauvignon. Intensidad de fruta, elegancia, complejidad y frescura en boca es hoy en día uno de los mejores vinos argentinos. 

5-Felipe Rutini 2006 – Bodega La Rural

Esta etiqueta se elabora desde la década del 80′. Es uno de los grandes vinos clásicos del país. Su mezcla de uvas  bordelesas (Malbec-Cabernet-Merlot) y su paso por roble francés de primer uso, junto a una cuidada elaboración hacen del Felipe un gran vino de guarda. Puro, complejo y elegante. Un must!

Sauvignon Blanc, el vino blanco del momento

Y sí, una vez más se viene la primavera, todos estamos en busca de vinos más suaves y refrescantes. Hay que dejar atrás los tintos pesados y los braseados invernales. Nada mejor que un Sauvignon Blanc, y cada región tiene su estilo.

La gran característica de esta uva es su alta acidez, que siempre nos invita a un nuevo trago.

Su cuna es en el Valle del Loira, Francia, de donde salen a mi gusto los mejores ejemplares. La famosa denominación de Origen “Sancerre” produce quizás uno de los vinos más acerados y minerales que existen. El suelo calcáreo de esta región y su clima extremo, son el secreto su personalidad. Son vinos cautivantes, austeros que siempre nos dejan con ganas de más. Ideales como aperitivo, su maridaje más famoso es con el queso de cabra Crottin de Chavignol. Por sus notas cítricas, combina muy bien con frutos de mar y pescados grillados. La denominación vecina “Pouilly Fume” también produce vinos excelentes de la misma variedad con características similares. Al Pouilly personalmente le encuentro más aromas a espárragos.

Hay otra región del mundo que elabora 100 % Sauvignon Blancs de calidad superior,  Nueva Zelanda. Los de mejor calidad salen de Marlborough, donde ya hace más de 20 años que hacen Sauvignon de excepción. La fama empezó con la etiqueta Cloudy Bay, pero en la actualidad hay más de 200 bodegas en producción y entre ellas una de las mejores es Saint Clair. Son vinos súper aromáticos, con una paleta de descriptores muy amplia, de los más intensos del mundo. Limón, espárragos, hierbas, pasto, mineral y frutas de carozo son algunos aromas que predominan en un Sauvignon neozelandes. En boca son fáciles de tomar y, por supuesto, con una acidez alta y refrescante. Para los que empiezan a catar vinos, son ideales, ya que sus aromas son muy fáciles de captar.

En Argentina, en el Valle de Uco, Mendoza, tenemos los mejores exponentes. Gracias a su clima frío y a la altitud, esta variedad se adaptó de maravillas. Bodegas como Doña Paula, Tapiz, Pulenta Estate y Zorzal Wines, entre muchas otras, tienen destacados Sauvignon Blancs. Aromas a durazno, cítricos y dejos minerales, en boca son súper refrescantes, buenos compañeros como aperitivo o de platos ligeros. En Gualtallary se están elaborando y son realmente diferentes!.

Ezequiel Schneer, Sommelier

Benjamín Romeo, un referente en Vinos de Rioja

Si buscamos un referente en el nuevo estilo de los vinos de Rioja, quien encabeza la lista es Benjamín Romeo, con sus emblemáticos Tempranillos.

Este gran enólogo, Benjamín Romeo, ha logrado conseguir la máxima expresión de la uva española Tempranillo. Su amplia experiencia como hacedor de vinos en la importantísima bodega Artadi lo convierten en uno de los mejores enólogos del mundo.

Desde el año 2000 elabora sus propios vinos en San Vicente de la Sonsierra. Con principios biodinámicos y cuidando al máximo la ecología, Benjamin trabaja unas pocas hectáreas de vides antiguas de Tempranillo. Su dedicación, estudio y trabajo en la viña, buscando siempre la pureza del terroir, dan como resultado vinos de partidas limitadas, para unos pocos privilegiados.

Los caldos de Benjamin Romeo se encuentran en la vanguardia española y mundial, son finos, equilibrados y totalmente cautivantes.

Su vino icono se llama Contador y se hacen, en promedio, sólo 2.000 botellas por añada. Es 100% uva Tempranillo y se embotella sin filtrar ni clarificar. Esta joya embotellada obtuvo dos años consecutivos 100 puntos del afamado crítico de vinos Robert Parker. Este vino necesita ser decantado para que se expresen los aromas a bayas de frutos negro, delicadas especias y finos minerales. En boca es elegante, de taninos súper sedosos y un final larguísimo.

Sus otras etiquetas son: La viña de Andrés, en homenaje a su padre, y La cueva del contador. También son vinos de ediciones limitadas, que expresan una sutileza y elegancia única –y tan difícil de lograr–.

Además, elabora un blanco de viñas autóctonas y muy antiguas. Con un promedio de 3000 botellas por año, es uno de los mejores blancos de España. Es suave y complejo y  logra extraer toda la personalidad de esas viñas tan viejas.

No me queda más que felicitar a Benjamin Romeo, nunca olvidaré cuando estuvo aquí en Buenos Aires y nos brindó a unos cuantos privilegiados sommeliers una cata memorable de sus vinos en el local de Grand Cru.

Salud Contador !

 

El mejor vino para cada ocasión

 Muchísimas veces nos encontramos en la situación de elegir y comprar vinos. Sea para llevar a una cena con amigos, como regalo de cumpleaños a un entendido en el tema o para una velada romántica, siempre es complicada la elección.

Hay una gran variedad de etiquetas que nos marean y eso que, en la mayor parte de los lugares de venta sólo hay vinos argentinos. Imaginen si hubiera caldos de todo el mundo, la historia sería aún más compleja.

  ¿Cómo elegir la mejor botella posible para cada ocasión?. Un buen consejo es probar una etiqueta y confiar en nuestro paladar. Siempre hay que tener en cuenta la añada, puesto que todas las cosechas son diferentes y, por lo tanto, es imposible hacer el mismo vino año tras año. No es lo mismo un Cabernet Sauvignon 2005 que otro 2009 de la misma etiqueta, además de su propia evolución en botella.

También tenemos que tener nuestro caballito de batalla. Un vino honesto, de buena relación costo-beneficio, sin gusto artificial, es bienvenido a una reunión con amigos, donde el vino no es el protagonista absoluto, pero debe tener tipicidad y personalidad (cosa que parece fácil de lograr y no lo es tanto). Clave: salir del tinto e innovar con blanco, ¡se pueden llevar gratas sorpresas!

Otro buen consejo es consultar con el vendedor de su vinoteca amiga. Pero ¡cuidado!. He conocido a vendedores de zapatos que trabajaban en vinotecas que no sabían que Malbec era una uva y que recomendaban sueltamente vinos en su segundo día de trabajo. Sin embargo, la mayoría de los vendedores saben mucho y nos van a recomendar de corazón lo mejor según la situación que les planteemos.

Ahora, si tenemos que hacer un regalo a un entendido en el tema, deberíamos consultar a un sommelier o a alguien que sepamos que tiene al vino como pasión. Debemos describirle los gustos del agasajado. Recibiremos el mejor consejo de acuerdo con el dinero que estemos dispuestos a gastar (no siempre se gasta un dineral) y quedaremos muy bien con nuestro presente.

Y para la velada romántica, a romper el chanchito. Champagne, si es, de Francia, no falla.

 Ezequiel Schneer, Sommelier.

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