Su búsqueda "Vinos argentinos"

Vinos ícono de la Argentina

¿Qué es un vino ícono? Son los vinos estrella, las vedettes de cada bodega. Detrás de cada etiqueta hay un cuidadoso trabajo y un estilo perfectamente logrado por cada enólogo. En ellos se  plasma toda la dedicación y pasión de las bodegas. Se conocen como “perlitas” y son los elegidos para descorchar en momentos únicos.

Hay muchas razones para elegirlos: porque  transforman las ocasiones en especiales, son bienvenidos en todas las celebraciones, son vinos para coleccionar, uno queda como un duque si los regala y conocerlos es toda una experiencia. A tomar nota de esta guía de vinos emblemáticos para elegir la propuesta que más te gusta.

 

Doña Paula Selección de Bodega Malbec 2008

Este Malbec ultra primum de Doña Paula es un assemblage de la variedad de los mejores viñedos de la bodega, situados en Ugarteche, Altamira y Gualtallary, en Mendoza. Representa la máxima expresión del Malbec argentino  y se elabora en cosechas excepcionales y  en ediciones limitadas.  A la vista, impacta por su color violeta profundo. En nariz seducen sus aromas a frutos del bosque, notas de grafito, cereza negra y especias.  Estructura, concentración y elegancia son las tres principales características de este vino en el paladar.

Climax Blend 2009

En Gulatallary, Valle de Uco, nace este exponente único de Zorzal Wines, elaborado por los hermanos Michelini. Toda la pasión, frescura e inigualable combinación de  tierra, clima y experiencia se reúnen en este interesante corte de Malbec, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. Es súper complejo,  en nariz se siente fresco por sus notas mentoladas, además se perciben pimientos y ciruela. En boca es fresco, de taninos filosos y texturados, con un largo final.

Black Tears 2008

Un gran Top Wine de Bodega Tapiz. Intenso, seductor y de sabor memorable. En nariz se aprecian sus aromas delicados a higos y frutos rojos secos, con destellos florales y mentolados. En boca tiene una entrada de taninos dulces de buena intensidad y notas licorosas con un largo y cremoso final. Su crianza de 24 meses en barricas de roble francés anuncia un gran potencial de guarda. Un ejemplar con una personalidad admirable.

Gran Corte 2009

Es la línea de alta gama de la bodega Pulenta Estate. Tiene una gran concentración, es elegante, complejo  y de noble final. Una joyita para beber ahora o esperarlo, tiene enorme potencial de guarda y en su estructura anticipa una evolución increíble. Fue uno de los grandes elogiados en el Concurso Consumer ´s Choice de Jumbo 2012. Es sofisticado y delicadísimo.

Vinos rosados: una excelente propuesta para el verano

Los vinos frescos son buenos aliados de los días de calor y van de maravillas con las comidas livianas.  Los rosados se caracterizan por ser vinos amables, fáciles de tomar, que invitan a otra copa y refrescan el paladar.

La variedad de rosados es amplia y cada vez más bodegas ofrecen entre sus líneas jóvenes alguna etiqueta. El estilo es diverso y hay tantos matices cómo enólogos. Si bien los rosados de Malbec ganan una porción considerable de mercado, también los hay de Merlot, de Syrah, de Cabernet Sauvignon y de Pinot Noir, entre otros,  con alternativas que le dan al segmento una dinámica interesante y con relaciones calidad-precio generalmente positivas. Por estas y muchas razones más, les recomendamos elegir un rosado como aperitivo o para maridar con algún plato que armonice. La clave es elegir un varietal del año, de una cosecha actual,  ya que cuantos más jóvenes y frescos son, más se disfrutan.

Los rosados saltaron un escalón para superar sus preconceptos peyorativos, donde se los asociaba a vinos de mala calidad, solo para las mujeres o para quienes se inician en el mundo del vino. La tendencia cambió,  hoy consiguen ejemplares de calidad que vale la pena conocer.

Aquí les recomendamos 3 rosados de Mendoza, de regiones y personalidades diferentes, pero que hacen honor a la variedad por sus cualidades.

La Flor Malbec Rosé 2012, de bodega Pulenta Estate,  proviene de Alto Agrelo, en Luján de Cuyo.  Seduce por su color tenue y brillante, con aroma fresco y frutal. Delicado al paladar, con aromas que recuerdan a jalea de membrillos. El final de boca es redondo, fresco y equilibrado.

Tapiz Malbec Rosé 2012, de Bodega Tapiz.  Impacta por su intenso color rosado que logra gracias a las bondades de su terruño de altura en Tupungato, Valle de Uco. En nariz se destaca por su carácter frutal de cerezas y frutillas con delicados toques florales. En boca es persistente, fresco y equilibrado.

Zorzal Terroir Único Rosé 2011, de Bodega Zorzal Wines, proviene de viñedos en Gualtallary, a 1350 metros sobre el nivel del mar. Se destaca por su  rojo brillante, aroma intenso y potencia frutal, con notas a frutilla, ciruela, guinda, ensalada de frutas y flores. Es muy fresco y equilibrado en boca.

Un dato interesante: los rosados ya adoptaron la tapa a rosca, un cierre moderno y práctico que mantiene los aromas frutales mucho mejor que el corcho. Otra innovación que  facilita el consumo: bienvenida la screw cap para esta variedad!

Tapiz y un equipo de lujo

Jean Claude Berrouet, el primer enólogo de Petrus, la famosa bodega del Pomerol, comenzó a brindar su asesoramiento a Bodega Tapiz.

Bodega Tapiz está en una etapa de novedades y, en este proceso, el desafío es mejorar las técnicas de vinificación y para ello, contrataron a un gran especialista. Se trata de de Jean Claude Berrouet, un experto en el arte de hacer vinos. Su trabajo minucioso se enfoca en lograr el mejor potencial de cada uno de los varietales que cultiva la bodega, con un manejo preciso desde  los  viñedos  a bodega y observación permanente en cada uno de los procesos y etapas de la vinificación.

“Estamos convencidos que su experiencia, sumada a nuestra gente e infraestructura va a permitir complementar  la fuerte personalidad e identidad varietal de nuestros vinos con la elegancia que distingue a los vinos de Jean Claude”, comenta Patricia Ortíz, propietaria de la bodega.

Sr. Petrus
Jean Claude fue el primer enólogo permanente de Petrus, donde ingresé en al año 64, a los 22 años, vinificando cosecha tras cosecha y posicionando a Petrus como uno de los vinos más prestigiosos del mundo. En 2007 se retiró y  lo sucedió su hijo, quien quedó a cargo como consultor de la famosa bodega del Pomerol, en Francia.

 

Vinos Single Vineyard: ¿por qué son tan buscados?

En el mundo del vino hay conceptos que se ponen de moda y otros que dejan de usarse, si hace algunos años atrás fue el boom de la palabra varietal, hoy la clave son los Single Vineyards y, en muchos casos, asociados a los vinos de alta gama. Los Single Vineyards provienen de un único viñedo porque es la manera en que se puede descubrir la identidad de un lugar o una zona vitivinícola determinada, es decir que son vinos elaborados con uvas de una misma finca.

Los Single Vineyards se promocionan desde la etiqueta y llevan, según algunos productores, algo así como el sello de origen en la botella, el vino es reflejo de su terruño, es su fiel expresión y tiene la personalidad del lugar, expresa los aromas y sabores de la madre naturaleza. Y a los factores y condiciones climáticas de cada lugar hay que sumarle la intervención del hombre, la mano de sus hacedores y cómo éstos intervienen para lograr la expresión más autóctona de cada terroir.

¿Por qué las bodegas se esmeran en elaborar sus Single Vineyard? Para explotar el potencial máximo de un área específica o de una finca, con todo lo que eso implica. Un Single Vineyard representa a su terruño, es un portador del ADN del terroir, sumado a  la impronta de la bodega y su estilo.

La bodega Tapiz viene trabajando en algunos de sus vinos con el concepto de Single Vineyard, en su Finca de Valle Único de San Pablo, en Valle de Uco, Mendoza, a 1.350 metros sobre el nivel del mar. De allí provienen un Sauvignon Blanc  y su vino top,  Black Tears, un Malbec ultra‐premium de edición limitada que obtuvo importantes reconocimientos por la crítica internacional. Es un vino memorable, con gran potencial de guarda, un  ejemplar único por su complejidad y equilibrio.

El vino argentino es de guarda!

Algunas claves para entender por qué la estiba  en botella de vinos reserva y alta gama mejora sus cualidades.

 Cuando nos referimos a un vino de guarda, estamos hablando de un vino que con la estiba en botella va a mejorar sus cualidades tanto aromáticas como gustativas. Y no como muchas personas piensan y dicen que el vino va a “aguantar” muchos años. Cuando el vino llega a su estado óptimo de consumo, puede durar un par de años en ese nivel y, en este caso, sí podemos hablar de que el vino se sostuvo o que entró en una meseta positiva.

El vino reserva y de alta gama argentino, contra lo que algunos “expertos” vaticinan, si se puede guardar, ¡y para que mejore en botella! ¿Las razones? Existen grandes viñedos en el país y muchos de ellos son añejos.

La uva insignia de la Argentina, la Malbec, elaborada por expertos, nos puede dar caldos memorables, que mejoran aún más con unos años de estiba en botella. Incluso algunos vinos hechos para consumir a diario, se suavizan con unos añitos en la cava.

El Malbec Noemía de la Patagonia es de viñas muy añejas de más de 80 años de edad, es un gran vino, envejece de maravillas, entregando notas complejísimas, la elegancia y la pureza del Malbec se hace ver en este vinazo de clase mundial.

En Mendoza hay varios exponentes que añejan bárbaro. El Doña Paula Selección de Bodega Malbec es uno de ellos. El gran “David” Bonomi es uno de los mejores enólogos del país. Hemos hecho catas verticales del Selección de Bodega donde el vino envejece muy bien durante 10 años, demostrando en cada añada complejidad y elegancia, dos de los factores más buscados en los grandes exponentes.

Otra sorpresa es el vino ícono de los hermanos Durigutti, el Familia. Con un 85% de Malbec este excepcional vino, desde el 2002 mantiene una lógica tanto en métodos de elaboración, como en rendimientos en el viñedo. También en otra cata vertical junto con Pablo y Héctor, donde hemos probado todas las cosechas desde el 2002 al 2007, cada año el vino muestra todo su carácter y frescura, entregando notas complejas, ricas y hasta minerales.

Felicitaciones a todos los enólogos que apuestan al gran vino argentino de guarda. Si: ¡DE GUARDA!

Ezequiel Schneer, Sommelier

Catas verticales

Para los amantes del vino es una verdadera experiencia asistir a una cata vertical. Pero: ¿de qué trata y por qué despierta interés esta práctica?

La cata vertical permite apreciar la evolución un vino según el paso del tiempo. Son degustaciones de un mismo vino, pero de distintas añadas. En general este tipo de práctica se realiza con grandes vinos o las etiquetas ícono de las bodegas que generan una atracción especial. Es ideal para los expertos que desean conocer la evolución y  la capacidad de guarda de una misma etiqueta. Al ser cada cosecha diferente por sus características climáticas y las condiciones de cada año, los resultados se ven reflejados en  la personalidad de los vinos.

De este modo, las catas verticales invitan a descubrir las diferencias, los colores, los aromas, las texturas,  las particularidades de cada cepa y qué logro el enólogo en cada cosecha. Incluso es posible detectar  si hubo cambios en los procesos de elaboración. Esto no quiere decir que un año sea mejor que otro, sino que son distintos. Para ello, se necesita haber guardado las añadas de un vino determinado en óptimas condiciones de temperatura y humedad con el fin de que puedan expresar lo mejor de sí.

Un dato importante a tener  en cuenta sobre los vinos elegidos es que deberán poseer un potencial de guarda no inferior a cinco años. Con esto, nos aseguramos que el vino esté preparado para una cata vertical: con el tiempo en botella ganará complejidad, armonía y se volverá más “redondo”.  Habrá que pensar si ese vino necesita ser decantado o si con solo abrir la botella, con cierta anticipación, es suficiente. Son admirables los cambios que se observan en la copa con el pasar de los minutos. Y vale la pena esperar para ver los cambios.

Pero hay un componente, el emotivo, que suele tener su cuota de importancia, esto implica entender qué significó para el dueño haber comprado tal o cual añada, si le costó obtenerla, si fue un regalo especial, si la compró en una visita a la bodega o qué valor simbólico le otorgó a ese exponente. En fin, las degustaciones son subjetivas y la predisposición de cada uno va a influir en el momento en que se realiza la cata.

Un gran vino merece una gran cata, así fue como hace un tiempo atrás, en nuestra sala de cata de Grand Cru recibimos a un grupo de invitados y periodistas para hacer una cata vertical de Altaïr, un blend ultra Premium, de la viña chilena con el mismo nombre. La cata incluyó las cosechas 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007 y 2008 de este assemblage elaborado en el Alto Cachapoal, en Chile. La composición de cada una de las añadas fue variando el corte a criterio de su creadora, la enóloga Ana María Cumsille. La cata vertical permitió comparar y conocer las diferentes etapas de evolución y las distintas expresiones de su terrior de origen. Este blend demostró su buen potencial de guarda y  que su perfil coincide con un vino del Nuevo Mundo.

Y puede haber muchas más experiencias interesantes, solo resta animarse al desafío y, claro, ser paciente con la guarda de cada uno de los vinos elegidos.

 

¿Cómo disfrutar mejor del vino?

En muchas ocasiones en las que bebemos vino nos perdemos, sin darnos cuenta, de algunas cualidades que nos podría entregar esta noble bebida.

Aquí algunos tips para aprovechar al máximo la magia de Baco. Cuatro pasos que nunca fallan.

Copas sucias

Las copas aunque a veces no parezca, están sucias. Y si esto ocurre el vino puede resultar apagado y sin aromas. ES FUNDAMENTAL QUE LA COPA ESTE LIMPIA. Para lograr una absoluta transparencia y limpidez les recomiendo lavar con agua bien caliente y una gotita de detergente luego de cada uso. Secar con cristal (paño que no deja pelusas) y guardar en un lugar ventilado y que no junte aromas extraños. Usar siempre copas de cristal fino.

Vino cerrado

Literalmente, en muchas oportunidades, bebemos vinos que están cerrados, tanto en aromas como en sabores. Para que se abran los descriptores aromáticos les recomiendo trasvasar el caldo a un decanter. Este shock de aire le permite al vino oxigenarse y liberar esos deliciosos aromas. Además este método suaviza los taninos y hace al vino más bebible. Sugiero trasvasar todos los vinos, salvo los muy pero muy añejos.

De menor a mayor

Siempre, pero siempre, como en la vida, hay que ir de menor a mayor. Primero los vinos suaves, luego los de cuerpo medio y, por último, los “full bodied”. Si bebemos los de mayor cuerpo primero, los vinos suaves y delicados quedaran opacados y casi sin sabor. La misma lógica funciona con las comidas.

Formar el paladar

Hay que salir de esos vinos tapados con madera, golosos y aburridos. Probemos caldos finos y elegantes, con aromas complejos, minerales. Vinos de Terroir, con personalidad. Dejemos de lado las bebidas colas. Sé que son pocos, pero están y hay que encontrarlos. Y por supuesto, tratar de lograr un maridaje agradable con las comidas.

Ezequiel Schneer, Sommelier

 

Cosecha 2012

Llegó la vendimia y las bodegas son las grandes protagonistas de este momento especial que marcará la personalidad de sus vinos.

 Todas las cosechas tienen una personalidad única, y todas las regiones vitivinícolas tienen climas muy diversos. Por cuestiones climáticas, las uvas maduran de distintas formas año tras año, dándonos vinos con diferentes características gustativas y organolépticas.

En las regiones vitivinícolas argentinas las uvas maduran correctamente todos los años gracias a la gran cantidad de horas de sol que reciben las uvas, por esto, casi nunca tenemos problemas de maduración de las bayas.

En Francia y otras regiones de climas más fríos, sí hay cosechas malas, donde en ciertos años, los racimos no llegan a madurar del todo. En estas regiones de climas extremos, hay años malos, mediocres y buenos, pero cuando se dan todas las condiciones para añadas excepcionales, los vinos son maravillosos, complejos y de acidez refrescante.

Al contrario, en zonas demasiado cálidas se pueden llegar a hacer dos vendimias por año y esto conlleva a que la calidad de los vinos no puede ser muy buena en este tipo de climas.

En la añada 2012 en Mendoza, Argentina, habrá un 22 % menos de uva que el año anterior. Esto se debe principalmente a las altísimas temperaturas registradas, a la restricción hídrica y el temido granizo que afectó principalmente la zona Este de la provincia.

Sin embargo, la calidad de las uvas es muy buena lo que dará vinos de gran nivel. Esto sumado a la gran mejora de los últimos años en materia enológica, nos auguran caldos que año tras año logran mayor fineza y elegancia.

En el caso particular de Doña Paula, esta bodega inició su cosecha en febrero, con el Sauvignon Blanc de Finca Los Cerezos, en Tupungato. “Este año el Sauvignon Blanc presenta excelente calidad, mucho carácter varietal y buen nivel de madurez de azúcares y aromas”, aseguró Edgardo Del Pópolo, Director de Viñedos y Enología de Doña Paula. También hay expectativas muy buenas de la cosecha de los tintos: “Años con envero rápido y consistente son un presagio de buena calidad”, señaló Edgardo, haciendo referencia al envero homogéneo.

 

Vinos de verano

Una selección que siempre es bienvenida en los días cálidos.

Hay una uva que es idónea para disfrutar en los días de calor, la Malbec. Esta variedad permite elaborar vinos de cuerpo medio, ni muy suaves ni muy fuertes, ideales para consumo diario.
Vinos que se destacan por sus aromas frutales y especiados, con un excelente costo-beneficio.
Para acompañar carnes asadas son mágicos, la grasa del asado se funde con la fruta y los taninos. Carne y Malbec, dos referentes de Argentina en el mundo. Aquí cuatro etiquetas que vale la pena probar!
Zorzal Malbec 2009: presenta un color intenso, la nariz es compleja, con aromas a ciruelas maduras, especias y cedro. La entrada en boca es sedosa, los taninos suaves, con un final largo y amable. Uno de los mejores exponentes de la variedad, reina en este segmento de vinos.
Tapiz Clásico Malbec 2010: de un color rojo rubí con reflejos violáceos.  En nariz se presenta limpio, amable, con aromas frutales y de roble, bien integrado. En boca es equilibrado y de final largo. Otro gran valor en esta franja de precios.
Pulenta Estate Malbec 2009: sorprende por su constante calidad año tras año. De partidas siempre limitadas, es un vino elegante y fino, con una capacidad de guarda de muchos años, donde en botella evoluciona de maravillas. Ya es un clásico argentino.
Doña Paula Estate Malbec 2010: siempre obtiene buenos puntajes de los principales críticos del mundo. De alta calidad enológica, este vino mejora en cada nueva cosecha manteniendo siempre una calidad sublime y un costo-beneficio imbatible. Un must!

Un consejo para disfrutar a pleno:
El vino fresco a 16° y la carne jugosa!

Pinot Gris, una variedad alternativa entre los blancos

Vinos frescos para los días calurosos, esta es una de las claves para elegir una etiqueta en verano.

Para salir de las cepas tradicionales y más conocidas como Sauvignon Blanc o Chardonnay, en la senda de la diversidad,  nos sorprende la Pinot Gris, una variedad no tradicional que se exporta con éxito, sobre todo, a los Estados Unidos. En la actualidad, en la Argentina, ya empieza a verse en las cartas de los restaurantes y en algunas góndolas de vinotecas.
Pinot Gris es una variedad blanca de origen alsaciano (Francia), también llamada Tokay, que se distingue por su fragancia floral y ofrece vinos delicados con sabores cítricos, cremosos y especiados, y según la madurez de la uva y la técnica de vinificación, pueden ser ligeros o de gran cuerpo, dulces o secos. En Alemania, por ejemplo, se da la versión seca y se la conoce como Grauburgunder;  en el norte de Italia –se la conocen como Pinot Grigio–, en Suiza –allí la cepa se llama Malvoisie–, Hungría y Rumania.  En el Viejo Mundo, la bodega Frescobladi, elabora un Pinot Grigio excepcional, Attems, de sus viñedos situados en el Collio Goriziano.  En el Nuevo Mundo, se produce en Australia, Canadá, Nueva Zelanda y, por supuesto, en la Argentina. En cada región expresa la personalidad del terroir y ofrece características únicas que se aprecian en la copa.
El  nombre alude a  su baya de color azul grisáceo, aunque la uva pueda tener una apariencia con tonos rosas,  negros o incluso blancos.  En general, produce vinos de un color amarillo dorado al cobrizo, que pueden tener un ligero matiz rosado. Por su parte, el nombre de Pinot, que significa piña en francés, se debe a que la uva crece lentamente, en pequeños racimos, en forma de piña.
La uva Pinot Gris tiene una larga historia, su origen data de la Edad Media y se cree que era una de las favoritas del emperador Carlos V. Según investigadores de la Universidad de California en Davis, han determinado que la Pinot Gris tiene un perfil de ADN similar a la Pinot Noir y que la diferencia de color deriva de una mutación genética que ocurrió hace siglos. Las hojas y las cepas de ambas vides son tan similares que la diferencia de color es lo único que permite diferenciarlas.
¿Cuáles son las características del Pinot Gris? Es un blanco versátil, de aromas sutiles, que recuerda a manzanas verdes, cítricos y flores blancas, con buen balance entre acidez y azúcar que lo transforman en el ideal complemento de la gastronomía de verano. Un recomendado es el Pulenta Estate Pinot Gris 2011, de Bodega Pulenta Estate, que va de maravillas con un plato de rabas o  mariscos.
Si la opción es un vino fresco, delicado y diferente, sin dudas el Pinot Gris es una alternativa que vale la pena probar.

Pages:12»