Su búsqueda "Vinos de Argentina"

Torrontés, la gran cepa blanca de la Argentina

Pocas regiones vitivinícolas pueden vanagloriarse de tener una cepa única e irrepetible en el resto del mundo. Argentina puede hacerlo con la Torrontés.

Sobre su origen hay varias versiones. Algunos dicen que es de origen gallego y otros que es una mutación del cepaje Moscatel. Pero hay algo en lo que todos coinciden: en la Argentina tiene su mayor grado de expresividad.

Se cultiva en todas las regiones del país, desde la Patagonia, con exponentes austeros y con un alto nivel de acidez, pasando por Mendoza donde se expresa suave y elegante, hasta llegar a los Calles Calchaquíes, más precisamente en Cafayate, Salta, donde la Torrontés reina. En esta magnética y pintoresca región, la variedad saca a la luz sus mejores cualidades, es súper aromática y tiene una fuerte personalidad. Con una gran amplitud térmica entre el día y la noche, las estaciones del año bien marcadas y un cultivo casi orgánico naturalmente, el resultado es excepcional: se cosechan uvas sanas  que, en su grado óptimo de madurez, se transforman en vinos de alta calidad muy apreciados por los consumidores de todo el mundo.

Los aromas de la Torrontés son muy variados, predominan las flores blancas como el jazmín, las frutas blancas de carozo, algunos toques cítricos y, en los mejores exponentes,  se percibe una nota mineral que le aporta complejidad. En boca se destacan por su cuerpo lleno, sabores agradables  al paladar y,  en su mayoría, secos. Son ideales para acompañar los platos regionales norteños, como también ceviches y comida Thai, entre otros platos.

Estilos y etiquetas

Hoy tenemos dos estilos bien marcados de Torrontés, el tradicional, donde lo rústico, el terroir y lo aromático está presente y, otro estilo, más elegante, que logra ejemplares más suaves y elegantes. También hay versiones dulces muy buenas, con buen equilibrio dulzor-acidez, ideales para acompañar con una tabla de quesos.

Para no dejar de probar el Doña Paula Estate Torrontés 2010 del  Valle de Cafayate y el Tapiz Clásico Torrontés 2011 hecho con uvas de La Rioja. Son vinos agradables, bebibles y siempre tienen una relación costo-beneficio imbatible.

Merlot: una de las uvas tintas más famosas del mundo

Conozca esta variedad francesa que trascendió fronteras y tiene características tan particulares.

La historia del nombre y el origen del cepaje son curiosidades que vale la pena contar. Tal es así que Merlot quiere decir Mirlo en francés, probablemente por el color negro azulado del ave, semejante al de su racimo. También se dice que el Mirlo se come los racimos de Merlot y de ahí su nombre.

Su cuna es en Bordeaux, donde nacen los grandes vinos del mundo como el Petrus y otras perlas famosas y costosas, que solo unos pocos privilegiados pueden beber.

En  la Argentina no hay grandes exponentes monovarietales, salvo excepciones en la Patagonia –Mainqué, de Bodega Chacra o Marcus, de Humberto Canale– pero sí es  muy importante en los tradicionales blends argentinos al estilo bordelés.

Merlot en Italia

Sin embargo, hay un lugar fuera de Francia, donde la Merlot como varietal, da vinos únicos: en Italia. Más precisamente en la Toscana, la Merlot da vinos únicos e irrepetibles. El “Petrus” de Toscana se llama “Masseto” y muchos lo comparan con los grandes vinos del Pomerol francés.

Pero hoy hablaremos de otro monovarietal de esta uva, “Lamaione“. La familia Frescobaldi, una de las más antiguas productoras de vino del mundo, elabora este soberbio caldo en la región de Montalcino, en su bodega CastelGiocondo. Las uvas salen siempre del mismo viñedo (single vineyard) y, por supuesto, usan las de mayor calidad. La bodega Frescobaldi es una de pioneras en usar la variedad Merlot en la región de Montalcino, donde la Sangiovese reina.

El Lamaione 2004 es un vino elegante. Tiene un color violeta oscuro, en nariz desprende notas a cassis y frutillas, con matices especiados a pimienta  y grafito. En boca es de cuerpo lleno, de taninos sedosos y suaves, con un equilibrio excepcional. De final largo y persistente. Es un vino ideal para acompañar carnes braseadas, como cerdo o cordero.

Para saber de vinos

¿Cómo y dónde catar los mejores vinos? Sugerencias para degustar vinos nacionales e importados.

Si hay algo en que todos los profesionales del mundo del vino están de acuerdo es que para llegar a ser un experto en la materia, hay que probar la mayor cantidad de vinos posibles. Y no solo de la Argentina, también de todo el mundo. El sentido del gusto hay que ejercitarlo diariamente, como un músculo.

Una buena opción para conocer nuevos caldos es asistir asiduamente a las distintas ferias de vinos que se llevan a cabo en el país. Una de las más destacadas es Vinos de Lujo, que todos los años se lleva a cabo en el hotel Alvear. En esta feria cada bodega presenta sus mejores exponentes y, afortunadamente, se descorchan todos los vinos, hasta los más caros. Otra ventaja es que todos los stands de las diferentes bodegas son atendidos por los mejores Sommeliers de la Argentina, como así también enólogos, ingenieros agrónomos y hasta los propios dueños. De esta manera, podemos hacer preguntas técnicas sobre cómo fue la vendimia, cuántos meses de paso por roble tuvo el vino, etc. El ambiente es súper agradable y distendido. Eso sí, recomiendo ir temprano, para catar con más tranquilidad y, por supuesto, escupir absolutamente todo.

¿Y para catar vinos importados?

Aquí el tema es más complejo, ya que es realmente difícil encontrar vinos de otros países. Por suerte hay unas pocas vinotecas que se especializan en este rubro. Lo fundamental es entender lo que cada región nos puede llegar a dar, tanto en aromas como en sabores. Y también entender la filosofía de cada productor.

Un buen plan para degustar caldos importados es reunirse con amigos amantes de Baco y comprar 4 o 5 botellas de vino del mismo país entre todos. Por ejemplo: se puede empezar por Chile o Uruguay, luego pasar por España, Italia y Francia. Una vez que estemos más instruidos, podemos hacer degustaciones de diferentes productores de una misma denominación de origen, por ejemplo Bordeaux. Si nos gusta la cocina y tenemos tiempo, podemos elaborar un menú regional especial, según el país que elijamos. Este es un mundo fascinante, divertido e interminable, por eso es mágico.

Perfil: Juan Pablo Michelini, enólogo de Zorzal Wines

Es parte de la nueva generación de enólogos que aporta renovados aires al mundo del vino.

A pesar de sus escasos 29 años, Juan Pablo  Michelini tiene una amplia trayectoria como enólogo. Realizó vendimias en California, Pomerol, Ribera del Duero y, por supuesto, en Mendoza. Trabajó en diferentes bodegas de “la capital argentina del vino” y de Salta. Hoy es el enólogo de bodega Zorzal y sus vinos tienen una calidad excepcional: reflejan la personalidad y la pasión de sus hacedores, tanto de Juan Pablo, como sus hermanos,  Matías y Gerardo. Desde Gualtallary, Mendoza, donde se ubica la bodega, este joven talentoso se brinda a una charla distendida y fresca.

 

-¿Cómo llegaste a la enología?

-Gracias a la música, ya que definitivamente estaba pasando por un momento bastante bohemio de mi vida y quería estudiar música. Pero ahí estuvo mi padre –con quien uno siempre se enoja en el momento­– para apuntalarme: ” Vos estás loco”, la guitarrita tenela como hobby. Fue entonces cuando mi hermano, Matías, ya enólogo, me aconsejó probar con la enología.  Y así fue, desde el primer día que pisé el Colegio Don Bosco, hubo algo que me hizo dar cuenta de que esto no estaba nada mal! A partir de allí, y gracias a Dios, fue creciendo mi satisfacción por la profesión que elegí. Desde mi entorno me fueron guiando al lugar maravilloso en el que me encuentro ahora, esta tierra mágica, esta tierra santa, esta tierra de Gualtallary que te permite sonreír,  jugar con sus uvas y que, hagas lo que hagas, el terroir se encargará de sacar un producto increíble!

 -¿Cuál fue el mejor vino que probaste en tu vida? ¿Cuáles son las razones de esta elección?

-Esta es una pregunta que realmente me cuesta responder de manera precisa. Pero puedo nombrarte algunos ejemplos: el Doña Paula Selección de Bodega 2009 y 2004; el Syntesis The Blend 2008 y La Violete 2007. Todos me sorprendieron por su franqueza e intensidad, sin perturbar la frescura.  Y también, por la alegría que uno descubre en los vinos. Se me encrespa la piel cuando un vino demuestra personalidad o se entrega fácilmente, es decir que no te cuesta tanto entenderlo y, por sobre todo, es fácil de beber.
-¿Qué fue lo peor que te pasó en un restaurante?

-Que finalmente haya tenido que tomar un vino impuesto y no el que quería porque no había (pero estaba en la carta!!).
-¿Cuáles son tus hobbies?

-La guitarra, la música.
-¿Qué comida te emociona? ¿Por qué?

-La que como en casa, con mi esposa y mis hijos, porque es cuando más unidos estamos y realmente es emocionante experimentar el verdadero amor.
-¿Cómo ves el futuro del vino argentino? 

-Muy divertido, con grandes vinos que harán historia. Soy muy optimista con lo que viene sucediendo y lo que se espera.
-¿Cuál es tu frase de cabecera?

-La mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios.

Sauvignon Blanc, el vino blanco del momento

Y sí, una vez más se viene la primavera, todos estamos en busca de vinos más suaves y refrescantes. Hay que dejar atrás los tintos pesados y los braseados invernales. Nada mejor que un Sauvignon Blanc, y cada región tiene su estilo.

La gran característica de esta uva es su alta acidez, que siempre nos invita a un nuevo trago.

Su cuna es en el Valle del Loira, Francia, de donde salen a mi gusto los mejores ejemplares. La famosa denominación de Origen “Sancerre” produce quizás uno de los vinos más acerados y minerales que existen. El suelo calcáreo de esta región y su clima extremo, son el secreto su personalidad. Son vinos cautivantes, austeros que siempre nos dejan con ganas de más. Ideales como aperitivo, su maridaje más famoso es con el queso de cabra Crottin de Chavignol. Por sus notas cítricas, combina muy bien con frutos de mar y pescados grillados. La denominación vecina “Pouilly Fume” también produce vinos excelentes de la misma variedad con características similares. Al Pouilly personalmente le encuentro más aromas a espárragos.

Hay otra región del mundo que elabora 100 % Sauvignon Blancs de calidad superior,  Nueva Zelanda. Los de mejor calidad salen de Marlborough, donde ya hace más de 20 años que hacen Sauvignon de excepción. La fama empezó con la etiqueta Cloudy Bay, pero en la actualidad hay más de 200 bodegas en producción y entre ellas una de las mejores es Saint Clair. Son vinos súper aromáticos, con una paleta de descriptores muy amplia, de los más intensos del mundo. Limón, espárragos, hierbas, pasto, mineral y frutas de carozo son algunos aromas que predominan en un Sauvignon neozelandes. En boca son fáciles de tomar y, por supuesto, con una acidez alta y refrescante. Para los que empiezan a catar vinos, son ideales, ya que sus aromas son muy fáciles de captar.

En Argentina, en el Valle de Uco, Mendoza, tenemos los mejores exponentes. Gracias a su clima frío y a la altitud, esta variedad se adaptó de maravillas. Bodegas como Doña Paula, Tapiz, Pulenta Estate y Zorzal Wines, entre muchas otras, tienen destacados Sauvignon Blancs. Aromas a durazno, cítricos y dejos minerales, en boca son súper refrescantes, buenos compañeros como aperitivo o de platos ligeros. En Gualtallary se están elaborando y son realmente diferentes!.

Ezequiel Schneer, Sommelier

Nuevo Malbec de Valle de Uco: Cayú 2007

Son seis amigos y  sus apellidos están muy ligados al mundo del vino. El proyecto, denominado LTU Wines, está liderado por Julio Lasmartres, Mario y Ricardo Toso, de Argentina, y Tomás Larraín, Alfonso y Cristóbal Undurraga, de Chile; todos ellos, unidos por una misma pasión y un legado familiar compartido.

La bodega cuenta  con dos etiquetas en el mercado, pero lo llamativo es que es que solo elaboran una sola por año. ¿Por qué ? La respuesta es simple: tienen un Single Vineyard de Malbec en La Consulta, en el corazón del Valle de Uco medocino. Cuando la añada es excelente el vino sale al mercado con la etiqueta “LTU” y, en años promedio, se elabora el “Cayu”.

LTU wines (LTU simplemente son las iniciales de los apellidos de los socios) tiene como premisa elaborar vinos de “Terroir”, y realmente lo logran. Los vinos se expresan puros, fieles a su terruño, así lo comprobamos en cada copa.

El Cayú 2007  es un Malbec de aromas finos, donde el cedro se mezcla con la típica ciruela madura y  las notas florales. En boca la entrada es elegante, su paso por boca amable, de taninos maduros y final medio. Un vino con clase.

Por su parte, el LTU tiene las mismas características pero mucho más acentuadas, con taninos más marcados que nos permiten una guarda prolongada. Un gran vino que con los años de buena guarda se pondrá a punto. Esta etiqueta estará disponible a partir de septiembre próximo.

Este serio proyecto nos demuestra una vez más todo el potencial del suelo mendocino para elaborar caldos de excepción. Uno de los sueños de LTU es elaborar el vino perfecto, pero a pesar de su pedigree solo están convencidos de una cosa: “que todavía tienen mucho para aprender”.  Y, en este camino se van perfeccionado añada a añada.