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Vinexpo 2013

 

La semana pasada tuvo lugar en la hermosa y antigua ciudad de Bordeaux, en Francia,  Vinexpo, uno de los eventos más importantes del mundo del vino a nivel internacional.   Se celebra cada dos años en Bordeaux y, los años intermedios, en Hong Kong. Se trata de una feria de proporciones descomunales donde se dan cita miles de expositores de todo el mundo. Una feria de profesionales, para profesionales, a la que sólo es posible acceder con invitación. 

Recorriendo sus corredores, sus salas de conferencias y degustaciones, es posible encontrarse con las personalidades más grandes del mundo del vino, infinidad de enólogos, winemakers, negociants y sommeliers, entre muchos otros. La feria es una gran oportunidad para hacer negocios, contactos y, sobre todo, conocer y probar vinos de todos los rincones del planeta.

En cinco días de feria, arrancando a las 8 am, tuve el privilegio de probar una enorme variedad de etiquetas del Nuevo y del Viejo Mundo, desde los legendarios e imbatibles Grand Crus de Bordeaux, Bourgogne y otros de la Vallée du Rhône, pasando por los grandes vinos españoles como Vega Sicilia y Pingus, los mejores vinos de Italia, Chiantis, Barolos, Prossecos, y algunos supertoscanos, hasta vinos de países productores  no tradicionales como Bulgaria, Rumania y Turquía, que cada día merecen más atención, e inclusive, unos más extraños y exóticos como México, Brasil y China, éste último, a gran velocidad se está convirtiendo en uno de los mayores productores de vino a nivel global. 

Por supuesto, la Argentina estuvo bien representada también, con una muestra de varias bodegas, grandes y chicas, que llevaron sus mejores vinos para dar a conocerlos al consumidor internacional. Por ejemplo, nos encontramos con David Bonomi, enólogo de Doña Paula, quien nos ofreció degustar los nuevos Malbec top de la bodega –Parcels–, que están próximos a salir al mercado y que tendremos en Grand Cru. Nos encontramos otras personalidades como Agustina de Alba, Sebastián Zuccardi, Laura Catena, y hasta el mismísimo Michel Rolland, todos embajadores del vino argentino. 

Para el que ama el vino y está en su mundo, hay pocas experiencias tan importantes y enriquecedoras como asistir a un evento como Vinexpo. Para mí, haber ido por primera vez, me hizo prometer que nunca voy a faltar a ninguna…

Por David Fonseca.

La Toscana con todo el encanto de Italia

Con la cultura del vino más antigua de toda Europa, Italia se posiciona como el primer productor mundial de vinos. Entre sus principales características sobresale la diversidad de regiones, terroirs y estilos combinados con una tradición milenaria. Una de las grandes virtudes de los viticultores italianos es que lograron imponer en el mercado vinos con una notable personalidad y proyección internacional.


Los vinos italianos se identifican de varias maneras, algunos con nombres geográficos, otros históricos, folklóricos y otros llevan el nombre de la variedad de uva de la cual proceden, como podrían ser los casos de las cepas autóctonas, como Barbera y Sangiovese.
La clave del vino italiano es el sistema DOC (Denominazione d’Origine Controllata), equivalente a la Appeliation Controlée francés, que ha ido tomando forma desde los años `60. La mayoría de los buenos vinos italianos tienen estándares de calidad y zonas definidas, según este nuevo sistema.
La Denominación de Origen Controlado (DOC) se aplica a los vinos con características particulares que denotan su excelente calidad. Por su parte, la Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) se otorga sólo a determinados vinos de terroirs con calidad superior, que son embotellados dentro de ciertos límites regionales y llevan el sello del Gobierno. Y finalmente, en 1992 cambió el concepto y el origen geográfico pasó a ser el epicentro: así es como nacieron los vinos IGT, con Indicación Geográfica Típica. Entre ellos, se encuentran los famosos supertoscanos.

TOSCANA

Es una de las regiones más conocidas de Italia por su producción vitícola. Es la cuna del Chianti Classico, del Brunello di Montalcino y el Vino Nobile di Montepulciano y los famosos supertoscanos. La cepa principal es la Sangiovese y más del 70% de la producción se concentra en variedades tintas, también se cultivan otras cepas como Cabernet Sauvignon o Merlot.

En la Toscana el suelo es predominantemente calizo con taba y algo de arcilla arenosa. Los mejores viñedos están situados entre laderas y colinas, en un paisaje pintoresco de olivos, cipreses y bosques. El vino de este terroir refleja una fiel expresión Toscana, una región fuertemente arraigada en su identidad y en su tradición, pero lista para sumarse a la impronta innovadora. Y el resultado es grandioso: son vinos con carácter y trascendencia en el tiempo.

En esta región se asientan reconocidas bodegas, como Tenuta Dell ‘ Ornellaia, que con su magia logró captar el espíritu del terruño y posicionarse entre las más importantes del mundo. La pasión y dedicación de sus hacedores, junto con un terroir único y un extraordinario microclima, han logrado una de las etiquetas más prestigiosas como el Tenuta dell’ Ornellaia y otros exponentes excepcionales como los blends Le Serre Nuove o Le Volte.

¿Tuviste la oportunidad de probar un vino de la Toscana?

Merlot: una de las uvas tintas más famosas del mundo

Conozca esta variedad francesa que trascendió fronteras y tiene características tan particulares.

La historia del nombre y el origen del cepaje son curiosidades que vale la pena contar. Tal es así que Merlot quiere decir Mirlo en francés, probablemente por el color negro azulado del ave, semejante al de su racimo. También se dice que el Mirlo se come los racimos de Merlot y de ahí su nombre.

Su cuna es en Bordeaux, donde nacen los grandes vinos del mundo como el Petrus y otras perlas famosas y costosas, que solo unos pocos privilegiados pueden beber.

En  la Argentina no hay grandes exponentes monovarietales, salvo excepciones en la Patagonia –Mainqué, de Bodega Chacra o Marcus, de Humberto Canale– pero sí es  muy importante en los tradicionales blends argentinos al estilo bordelés.

Merlot en Italia

Sin embargo, hay un lugar fuera de Francia, donde la Merlot como varietal, da vinos únicos: en Italia. Más precisamente en la Toscana, la Merlot da vinos únicos e irrepetibles. El “Petrus” de Toscana se llama “Masseto” y muchos lo comparan con los grandes vinos del Pomerol francés.

Pero hoy hablaremos de otro monovarietal de esta uva, “Lamaione“. La familia Frescobaldi, una de las más antiguas productoras de vino del mundo, elabora este soberbio caldo en la región de Montalcino, en su bodega CastelGiocondo. Las uvas salen siempre del mismo viñedo (single vineyard) y, por supuesto, usan las de mayor calidad. La bodega Frescobaldi es una de pioneras en usar la variedad Merlot en la región de Montalcino, donde la Sangiovese reina.

El Lamaione 2004 es un vino elegante. Tiene un color violeta oscuro, en nariz desprende notas a cassis y frutillas, con matices especiados a pimienta  y grafito. En boca es de cuerpo lleno, de taninos sedosos y suaves, con un equilibrio excepcional. De final largo y persistente. Es un vino ideal para acompañar carnes braseadas, como cerdo o cordero.

Sangiovese: una variedad típica de la Península Itálica

Descubra las características de esta cepa que da vinos excepcionales en Italia.

Sangiovese es una de las grandes uvas tintas del mundo. Su traducción al español es “Sangre de Jupiter” y  “Sanguis Jovis” en latin. Reina en la Toscana donde produce caldos exquisitos, finos y longevos. Bodegas antiquísimas se encuentran en esta pintoresca región, con viñedos en pendiente y olivos que adornan una de las zonas vitivinícolas más lindas del mundo.

Chianti, Brunello Di Montalcino son algunas denominaciones de origen famosas por sus vinos a base de la uva Sangiovese.

Desde los vinos económicos hasta los de alta gama, siempre respetan una alta calidad enológica, donde la frescura siempre se hace presente. Se destacan por sus aromas a cerezas frescas, tierra y flores cuando son jóvenes. Al envejecer, muestran notas de buena evolución, con aromas a carne, café tostado y un encanto difícil de describir con palabras. En boca son siempre agradables gracias a su alta acidez natural. Son vinos para paladares exigentes.

Una bodega que lleva siete siglos elaborando vinos es Frescobaldi, y uno de sus mejores vinos es el Nipozzano Riserva 2007 de la denominación  de origen Chianti Rufina. De un costo beneficio imbatible, este gran vino nos entrega aromas complejos, brea, violetas, cerezas frescas, tierra, entre muchos otros. En boca es elegante y amable, también se expresa fresco por su alta acidez. Un vino muy amigable con diferentes platos, como pueden ser unas pastas rellenas con funghi porcini.

Otro vinazo, pero de otra denominación, es el Brunello Di Montalcino del gran productor Argiano. Su enólogo, Hans Vinding Diers, produce vinos con una pureza increíble, su Brunello Di Montalcino 2004 ofrece aromas complejos y elegantes, como los grandes vinos. En boca se muestra sedoso, fino y tiene todavía mucho para dar.

La uva Sangiovese en Italia da vinos muy especiales, difíciles de imitar en otros países del mundo. Es una variedad que produce vinos únicos e irrepetibles, por eso es  tan especial.

Pinot Gris, una variedad alternativa entre los blancos

Vinos frescos para los días calurosos, esta es una de las claves para elegir una etiqueta en verano.

Para salir de las cepas tradicionales y más conocidas como Sauvignon Blanc o Chardonnay, en la senda de la diversidad,  nos sorprende la Pinot Gris, una variedad no tradicional que se exporta con éxito, sobre todo, a los Estados Unidos. En la actualidad, en la Argentina, ya empieza a verse en las cartas de los restaurantes y en algunas góndolas de vinotecas.
Pinot Gris es una variedad blanca de origen alsaciano (Francia), también llamada Tokay, que se distingue por su fragancia floral y ofrece vinos delicados con sabores cítricos, cremosos y especiados, y según la madurez de la uva y la técnica de vinificación, pueden ser ligeros o de gran cuerpo, dulces o secos. En Alemania, por ejemplo, se da la versión seca y se la conoce como Grauburgunder;  en el norte de Italia –se la conocen como Pinot Grigio–, en Suiza –allí la cepa se llama Malvoisie–, Hungría y Rumania.  En el Viejo Mundo, la bodega Frescobladi, elabora un Pinot Grigio excepcional, Attems, de sus viñedos situados en el Collio Goriziano.  En el Nuevo Mundo, se produce en Australia, Canadá, Nueva Zelanda y, por supuesto, en la Argentina. En cada región expresa la personalidad del terroir y ofrece características únicas que se aprecian en la copa.
El  nombre alude a  su baya de color azul grisáceo, aunque la uva pueda tener una apariencia con tonos rosas,  negros o incluso blancos.  En general, produce vinos de un color amarillo dorado al cobrizo, que pueden tener un ligero matiz rosado. Por su parte, el nombre de Pinot, que significa piña en francés, se debe a que la uva crece lentamente, en pequeños racimos, en forma de piña.
La uva Pinot Gris tiene una larga historia, su origen data de la Edad Media y se cree que era una de las favoritas del emperador Carlos V. Según investigadores de la Universidad de California en Davis, han determinado que la Pinot Gris tiene un perfil de ADN similar a la Pinot Noir y que la diferencia de color deriva de una mutación genética que ocurrió hace siglos. Las hojas y las cepas de ambas vides son tan similares que la diferencia de color es lo único que permite diferenciarlas.
¿Cuáles son las características del Pinot Gris? Es un blanco versátil, de aromas sutiles, que recuerda a manzanas verdes, cítricos y flores blancas, con buen balance entre acidez y azúcar que lo transforman en el ideal complemento de la gastronomía de verano. Un recomendado es el Pulenta Estate Pinot Gris 2011, de Bodega Pulenta Estate, que va de maravillas con un plato de rabas o  mariscos.
Si la opción es un vino fresco, delicado y diferente, sin dudas el Pinot Gris es una alternativa que vale la pena probar.

Italia y sus grandes vinos: La Grola 2006 y Palazzo Della Torre 2007

Allegrini es una de las bodegas más antiguas y premiadas de la región del Véneto que ha logrado conquistar los paladares del mundo.  Dos etiquetas para sorprender.

Allegrini es uno de los mejores productores de vinos de la región del Veneto, en la Península Itálica.

Pasión, tradición y cuidado meticuloso son el lema de esta bodega familiar, ícono de la viticultura italiana.

Con muchísimos años de elaborar grandes caldos, los Allegrini supieron aggiornar las técnicas antiguas con el paladar moderno, logrando una gran aceptación de los consumidores.

La uva insignia de la región es la Corvina, y los vinos de Allegrini expresan al máximo las características de esta uva típica del Veneto.

Uno de sus vinos clásicos es el “Palazzo Della Torre“. Este es elaborado con el método “Ripasso” que consiste en dejar secar parte de las uvas, logrando una segunda fermentación del vino. Así se logra un vino estructurado, suave y redondo,  con un típico perfume a frutas rojas y un final largo y elegante

Las uvas que usan para el Palazzo Della Torre son Corvina Veronese, Rondinella y Sangiovese, provenientes de viñedos propios.

Otro gran vino que produce esta mítica bodega es “La Grola“. De gran cuerpo, intenso y elegante. El color es rojo profundo, tiene un gran bouquet de frutas rojas, enebro, especias y tabaco. En boca es súper amable y tiene una personalidad única, con un final que nos invita a otro trago. Las uvas que componen el vino son Corvina Veronese, Rondinella, Syrah y Sangiovese y salen siempre del mismo viñedo.

Ambos vinos pueden guardarse 10 años y tienen un costo beneficio sin parangón.

Un gran placer que vale la pena probar!

Para saber de vinos

¿Cómo y dónde catar los mejores vinos? Sugerencias para degustar vinos nacionales e importados.

Si hay algo en que todos los profesionales del mundo del vino están de acuerdo es que para llegar a ser un experto en la materia, hay que probar la mayor cantidad de vinos posibles. Y no solo de la Argentina, también de todo el mundo. El sentido del gusto hay que ejercitarlo diariamente, como un músculo.

Una buena opción para conocer nuevos caldos es asistir asiduamente a las distintas ferias de vinos que se llevan a cabo en el país. Una de las más destacadas es Vinos de Lujo, que todos los años se lleva a cabo en el hotel Alvear. En esta feria cada bodega presenta sus mejores exponentes y, afortunadamente, se descorchan todos los vinos, hasta los más caros. Otra ventaja es que todos los stands de las diferentes bodegas son atendidos por los mejores Sommeliers de la Argentina, como así también enólogos, ingenieros agrónomos y hasta los propios dueños. De esta manera, podemos hacer preguntas técnicas sobre cómo fue la vendimia, cuántos meses de paso por roble tuvo el vino, etc. El ambiente es súper agradable y distendido. Eso sí, recomiendo ir temprano, para catar con más tranquilidad y, por supuesto, escupir absolutamente todo.

¿Y para catar vinos importados?

Aquí el tema es más complejo, ya que es realmente difícil encontrar vinos de otros países. Por suerte hay unas pocas vinotecas que se especializan en este rubro. Lo fundamental es entender lo que cada región nos puede llegar a dar, tanto en aromas como en sabores. Y también entender la filosofía de cada productor.

Un buen plan para degustar caldos importados es reunirse con amigos amantes de Baco y comprar 4 o 5 botellas de vino del mismo país entre todos. Por ejemplo: se puede empezar por Chile o Uruguay, luego pasar por España, Italia y Francia. Una vez que estemos más instruidos, podemos hacer degustaciones de diferentes productores de una misma denominación de origen, por ejemplo Bordeaux. Si nos gusta la cocina y tenemos tiempo, podemos elaborar un menú regional especial, según el país que elijamos. Este es un mundo fascinante, divertido e interminable, por eso es mágico.

Vinos de Italia

Un recorrido por las principales regiones vitivinícolas de la Península Itálica.

Cada rincón de Italia produce caldos excepcionales. No nos alcanzaría una vida para probar semejante variedad de vinos. Junto a Francia, la Península Itálica es la mayor productora de vinos del mundo. Esta gran la “tierra del vino”, tiene una gran riqueza de uvas autóctonas, que deleitan a los paladares más exigentes del mundo.

En el noroeste del país se encuentra la región del Veneto, donde la uva Corvina reina. Allí, la bodega Allegrini atesora muchísimos años de experiencia elaborando vinos con la técnica del Appassimento; que consiste en recolectar las uvas en su mejor momento de madurez, para luego llevarlas a un granero donde reposan sobre una esterilla. Así la uva va perdiendo el agua y concentrando los azucares, dando vinos más intensos y frutados. El “Palazzo Della Torre 2007″ es un gran ejemplo de la Indicazione Geografica Tipica Veronese. “La Grola 2006″ es otro gran vino elaborado por esta bodega.

El centro de Italia nos trae a la Denominazione Di Origine Controllata E Garantita Chianti Rùfina, quizás la más famosa región vinícola de Italia en el mundo. La deliciosa uva Sangiovese es mayoría en la región y  da vinos con una personalidad única. El “Nipozzano 2007″ de la bodega Frescobaldi es un clásico de la región que acompaña muy bien las pastas con salsa de Funghi Porcini.

Y también, dentro de la Toscana, la bodega Tenuta Dell` Ornellaia elabora vinos de primera línea, como el “Le Serre Nuove 2008″. Las vides jóvenes van a esta etiqueta, que tiene toda la personalidad de su hermano mayor, el famoso “Ornellaia”.

El clima de Italia de carácter mediterráneo, presenta notables variaciones regionales, lo que nos ofrece vinos distintos, puros y deliciosos.

Guarda de vinos

El vino es el resultado del jugo de uvas fermentado. En general, el mayor porcentaje de los vinos del mundo está listo para beber unos meses después de elaborado. Pero un reducido grupo de caldos, con características especiales, como: lugar de origen de las uvas, clima, suelo y la mano del hombre, tiene que descansar en la botella un determinado tiempo para entregarnos toda su riqueza.

Siempre, en buenas condiciones de guarda, respetando la temperatura y humedad ideal, los vinos evolucionan con paz y tranquilidad, suavizando sus taninos y alcanzando el tan preciado bouquet aromático producto de la crianza.

En Francia, los Grand Cru de Burdeos, en las grandes añadas, pueden mejorar en botella durante 15 años o incluso más en el caso de los mejores Chateaux. Hay grandes botellas de Cheval Blanc 1947 que todavía están impecables, Petrus 1982 es otro ejemplo.

En Sauternes, sur de Bordeaux, se encuentra uno de los vinos más longevos del mundo, el Chateau D’Yquem. A veces llamado oro líquido, ya que se puede guardar más de 100 años gracias a sus elevados índices de azúcar y acidez que actúan como conservantes naturales.

También hay grandes vinos de guarda en Borgoña, Ródano y en la región de la Champaña. Por su parte, Italia tiene los Barolos y Barbarescos en el Piamonte, y en la Toscana los clásicos Brunellos di Montalcino.

Muchos coleccionistas compran este tipo de vinos de guarda para beberlos en su mejor momento y muchos otros los adquieren como inversión, ya que estos vinos van subiendo sus precios a medida que pasa el tiempo. Algo que recomiendo es comprar muchas cajas del mismo vino y abrir uno cada 6 meses para ver cómo va evolucionando a través del tiempo. Es sorprendente como puede cambiar un vino en el transcurso de un año. Además hay que tener en cuenta que no hay grandes vinos, sino grandes botellas!!

 Ezequiel Schneer, Sommelier