Su búsqueda "Vinos de terroir"

Champagne: toda la magia de la Maison Bollinger

Champagne es una de las regiones vitivinícolas más importantes del mundo y, sin duda, una de las más bellas. La mayor parte de las “Maisons” se encuentran en las ciudades de Reims y Epernay, en esta última, hay inclusive una avenida entera –L’Avenue du Champagne– bordeada de casas de culto como Moët et Chandon, Mercier y Pol Roger, entre muchas más. Sin embargo, en Ay, un pueblito minúsculo a sólo 4 kilómetros de Epernay, existen casas famosas como Deutz, Ayala, Gosset y Bollinger. Tuve el placer de visitar Bollinger y su mágico entorno y hay mucho por compartir de esta experiencia. Bollinger y su historia Bollinger, originalmente Renaudin Bollinger hasta 1960, es una de las más prestigiosas casas de Champagne, su estilo logró conquistar a la Corte británica –desde hace un siglo es su Champagne oficial– y fue elegido en las películas de James Bond. Aunque fue fundada en 1829, sus raíces se remontan a 1585, cuando las tierras fueron adquiridas por una de las familias creadores de la marca. En la actualidad, es una de las pocas casas de Champagne que aún son independientes y se manejan como negocio familiar. Las 164 hectáreas de viñedos propios que tiene Bollinger están distribuidas por toda la región de Champagne, y muchas de sus parcelas son Grands Crus de la montagne de Reims, (una zona codiciada y que produce las mejores uvas) lo que se ve reflejado en la calidad de sus vinos. La variedad predominante en los viñedos de Bollinger es la Pinot Noir, pero también hay Chardonnay y Pinot Meunier como lo estipula la denominación de origen, además de algunas rarezas y cepas antiguas, por ahora en experimentación.

La viña, el origen de un gran vino

Quizás lo más llamativo de Bollinger, sean un par de parcelas ubicadas en frente y atrás de la mansión principal. Terres Chaudes y Saint Jacques en Ay son casi los únicos viñedos de Europa que resistieron a la philoxera (parásito que destruyó gran parte del viñedo europeo) y que no tienen injerto americano. Estas dos parcelas suman menos de una hectárea entre las dos, 100% plantadas con Pinot Noir, y en una forma muy antigua que hoy prácticamente no se utiliza, y producen rendimientos mínimos. Los años en que la cosecha es excepcional, de estas parcelas se produce la Cuvée Prestige de la Maison, que se llama Vieilles Vignes Françaises (viejas viñas francesas) y que es, de lejos, el mejor Champagne que probé en mi vida.

 

Momentos excepcionales

Además, probamos Bollinger Special Cuvée, el non millesimé de la casa, de Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier, que lleva en su mezcla vinos de reserva de más de 15 años, que le otorgan gran complejidad y estructura. En la cata también estuvieron presentes Bollinger Rosé, La Grand Année 2004, que sólo se produce en las mejores cosechas y ostenta una elegancia solo comparable con el Bollinger R.D. Que quiere decir “recement dégorgé” o recientemente degollado, es el mismo vino que la Grande Année, pero en vez de cinco, pasa ocho años sobre sus lías, todo un lujo en la nariz y en el paladar. Para entender por qué Bollinger es tan especial, basta con recorrer sus varios kilómetros de cavas subterráneas, cubiertas de moho y hongos, llenos de millones de botellas que aguardan pacientemente su momento de ser ensambladas para dar vida a los lujosos caldos de la casa, un lugar donde parece que el tiempo se detuvo hace 200 años. ¡Qué increíble ver al último tonelero de Champagne! Cultor de un gran oficio, que trabaja para Bollinger reparando barricas muy viejas donde se crían los vinos base, para aprovechar la porosidad de la madera vieja sin que esta le aporte gusto al vino y preservar los aromas primarios.

La calidad como única premisa

Los champagnes de Bollinger, desde el Special Cuvée hasta Vieilles Vignes, se distinguen por su elegancia, su equilibrio y complejidad, producto de la mezcla de los mejores Terroirs, la mezcla de la tecnología con la tradición, los largos periodos de crianza, mucho más largos que los que exige la denominación y, sobre todo, la incansable búsqueda de la calidad. En Champagne hay cientos de productores, y en tipicidades y calidades es posible encontrar de todo, desde los más modestos, pasando por los exóticos y los modernos, hasta llegar a las grandes marcas de lujo que se conocen en todo el mundo. A mi parecer, Bollinger es especial, aún dentro de un mundo que ya de por sí lo es bastante, pues combina en perfecto equilibrio el pasado y la tradición, con la tecnología y el futuro. Todo un placer visitar su casa y aprender un poco más de un mundo tan fascinante como es el del Champagne, esa bebida mágica que a todos encanta, y que es el mejor símbolo de la celebración, el lujo y el placer. Agradezco a Christian Dennis, de Bollinger, por el gran conocimiento y la pasión con que nos guió a través de una visita inolvidable.

Por David Fonseca, sommelier.

Bodega Zorzal en Grand Cru

“Tan dramática y temperamental como una espina, tan romántica y estremecedora como una rosa, es esta misteriosa dualidad la que envuelve la personalidad argentina”.

Con esta reveladora frase nos recibe la bodega Zorzal en su página Web. La bodega está situada en el Valle de Uco, Tupungato, en el distrito de Gualtallary, a 1350 msnm. Esta región tiene una personalidad única. El suelo es rocoso y pobre en materia orgánica que favorece al cultivo de la vid. El valle es muy frío en invierno y los veranos son muy cálidos. Las lluvias no superan los 200 mm por año, por lo tanto los viñedos cuentan con irrigación artificial. Gualtallary es, sin dudas, la nueva gran región mendocina tanto por su ubicación privilegiada como por su terroir especial y diferente.

 La flamante bodega cuenta con toda la tecnología de última generación y está ubicada a 1350 msnm, lo que la convierte probablemente en la bodega más alta de Mendoza.

El enólogo consultor es Matías Michelini, quien tiene una gran trayectoria como hacedor de vinos, tanto en reconocidas bodegas de Mendoza como también de Francia. El enólogo residente es su hermano menor, Juan Pablo Michelini, de tan solo 28 años. Conocer a Juan Pablo personalmente me bastó para darme cuenta de su pasión por los vinos que elabora. Al degustar los vinos de Zorzal se nota la alta calidad y personalidad de sus vinos. Siempre frescos y complejos, en toda su línea, tanto la clásica como la reserva. La línea Top se llama Climax y cuenta con un Malbec y un Blend, son vinos serios y con un gran potencial de guarda, que ya fueron galardonados en importantes concursos vitivinícolas, como el Wine Argentine Awards, con un Trophy por el mejor Malbec por sobre u$$ 50.

 Un dato especial para darse cuenta de la pasión de estos jóvenes emprendedores, es que en la bodega hay música permanente, aunque no haya personas, la música suena para que los vinos adquieran una sensibilidad extra, quizá como Juan Pablo que además de ser enólogo, también es un apasionado por la guitarra y sus sonidos.

Todos los amantes del vino, estamos más que contentos con estos nuevos vinos!!

Ezequiel Schneer, Sommelier